28 noviembre 2018

¡Y Adelphe vuelve a caminar!

Cuando digo que Burkina me roba la energía a diario, pero me la devuelve por duplicado, es por casos como el de Aline, que compartí con vosotros el mes pasado, una de las vivencias más desoladoras que he vivido. Pero gracias a Dios, también hay casos como el de Adelphe, que después de sufrir quemaduras de tercer grado en ambas piernas, ¡hoy vuelve caminar!

Un rincón de Zongo
Adelphe es la mayor de una familia de 3 hijos, que quedaron huérfanos de padre, por una “courte maladie” (enfermedad corta), que es el “diagnóstico” que dan aquí cuando no se sabe por qué alguien muere repentinamente…. Viven en Zongo, barrio contiguo a Rimkieta que no está parcelado, en una casa de una sola estancia, de adobe, sin agua ni electricidad. La madre trabaja limpiando casas y tejiendo. Como suele ocurrir en estos casos, al fallecer el padre, la familia política cortó toda relación con ella. Y su familia directa vive lejos, por lo que no puede contar con ellos. 

Adelphe, antes de ser operada, con su madre
Lo que sabemos de Adelphe es que cuando tenía 8 años se desmayó, permaneció en coma durante unos días, y despertó con una serie de daños cerebrales y epilepsia. Dos años más tarde, Adelphe, que pasaba el tiempo mendigando por las calles, formó parte del proceso de selección de las niñas del proyecto de “Formación de Niñas sin Escolarizar”. Tras dos semanas de prueba, comprobamos que tenía una enorme falta de capacidad de concentración y atención, y de poder estar sentada quieta más de 2 minutos seguidos. No se adaptaba a la clase, no estaba tranquila. Decidimos integrarla en el proyecto de “Asistencias sanitarias”, con el fin de intentar tener un diagnóstico más preciso del alcance de su lesión, ver sus capacidades e intentar buscar un proyecto que se adaptara a sus necesidades.

A los pocos días de su primera visita médica en Fitima, uno de los dos únicos centros de reeducación del país, Adelphe se quemó las dos piernas en un accidente doméstico, al caerse en una marmita. Adelphe permaneció hospitalizada durante dos semanas y sin haber terminado las curas, le dieron el alta para que fura a otro hospital por falta de personal médico (explicaciones de la madre que no pudimos comprobar…) La madre, sin comunicárnoslo, llevó a Adelphe al pueblo maternal, donde continuaron las curas de manera tradicional… Cuando consideraron que ya estaba “curada”, un mes durante el cual no tuvimos ninguna noticia de Adelphe o de su madre, volvieron a Zongo y vinieron a vernos a la FAR,  vimos las consecuencias de no haber terminado las curas en el hospital y de no haber realizado ninguna rehabilitación: le quedaron las dos piernas anquilosadas y retraídas, impidiéndole andar y obligándole a desplazarse arrastrándose por el suelo.

Rehabilitación con el Dr. Javier
Después de un año batallando con el hospital público para conseguir que nos programaran una operación para realizar injertos en las piernas de Adelphe e intentar conseguir que volviera a andar, se nos abrió la puerta de la maravillosa comunidad de médicos cubanos residentes en Burkina.

Conocimos al gran doctor y mejor persona Ciro Estrada, cirujano especialista en reconstrucción de quemaduras, al que le quedaba menos de un par de semanas de servicio en Burkina, pero que antes de irse se ocupó con muchísimo cariño del caso de Adelphe y nos confirmó que volvería a andar con los injertos y la rehabilitación adecuada. Antes de irse nos prometió que informaría a su sustituto, que se encargaría del caso en cuanto estuviera instalado en Burkina.

¡Y así fue! El Dr. Márquez, cirujano especialista en cirugía plástica y reconstrucción de quemaduras, profesional inconmensurable con un enorme corazón, realizó la primera intervención de injertos de la pierna derecha en abril 2017 y la de  la izquierda, en septiembre del mismo año.

¡Adelphe vuelve a andar!
Después de más de 18 perseverantes meses de rehabilitación, de la mano de los doctores Diallo y Javier, que han sido dos ángeles de la guarda para Adelphe, hace unas semanas, ¡¡Adelphe ha vuelto a andar!!

Ya sólo quedan algunas sesiones más de rehabilitación para perfeccionar la postura al caminar, y retomaremos el camino donde lo dejamos, antes de que se quemara, hace ya más de tres años, para encontrar una alternativa para intentar facilitar a Adelphe un futuro más allá de la mendicidad.

Gracias, de corazón, a los doctores Estrada, Márquez, Diallo y Javier, y a todo el personal administrativo y médico del Hospital Blaise Compaore, por su profesionalidad, atención y cariño. Y gracias también a quienes habéis hecho posible todo el gasto que ha supuesto y seguirá suponiendo este especialísimo caso.

Llena de energía, María
                                  

25 octubre 2018

La dura realidad de la mujer burkinabé

Hoy es uno de esos días en que tengo el corazón roto, y ni siquiera la energía que esta tierra me da cada día, tiene la fuerza para reconfortarme. 

El lunes por la mañana recibimos la visita de Madine, la madre de Aline, una de nuestras exalumnas de la maternelle, que pasó al proyecto de “Becas escolares”, y que acabamos de escolarizar en 2º de primaria este curso.

Madine vino a vernos para contarnos que enviudó el año pasado, y que la familia de su marido va a recuperar a su hija, “costumbre social” desgraciadamente muy habitual aquí, con unas raíces muy fuertes. Su abuelo paterno reclama a la niña para llevársela al pueblo. La ley no ampara dicha práctica, pero son pocas las mujeres que conocen que la ley las protege de semejante crueldad.

El “código de Personas y Familias” de Burkina, en su artículo 402, dice que en caso de divorcio o separación, “… los niños de menos de siete años serán confiados a su madre, salvo circunstancias particulares en las que dicha guarda sea perjudicial para el niño…”. Y en base a este artículo, la sociedad concluye que a partir de los 7 años el niño pasa a pertenecer al padre. No os podéis ni imaginar la de mujeres separadas o divorciadas que viven angustiadas sabiendo que cuando sus hijos/as cumplan siete años, si el padre les reclama, les tendrán que entregar…

Estos mismos padres que reclamarán a sus hijos en cuanto cumplan los 7, ni les visitan, ni se interesan por ellos y menos aún se hacen cargo económicamente de ellos hasta entonces. Así que el drama es enorme, no sólo para la madre, si no que de manera drástica para los niños que, de la noche a la mañana, pasan a vivir con desconocidos.

El caso de Madine ¡ni siquiera es un caso de divorcio o separación, porque es viuda! Pero para lo establecido y aceptado socialmente aquí, eso no importa.

La madre ha intentado ampararse en el hecho de que Aline tiene una beca con la FAR y que la perderá si se va a vivir al pueblo, pero ni siquiera eso ha funcionado. Los tíos paternos, envidos del abuelo para recuperar a Aline, han dicho que eso no será problema y que ya se espabilarán para devolver el importe de la beca.

El ángel de la guarda de Madine le guio a venir a vernos antes de entregar a Aline. No vino a pedirnos que le ayudáramos, el único objetivo de la visita era avisarnos de la situación y de que, por tanto, no podría traernos las notas trimestralmente de Aline, que exigimos a todos los becados para el control y seguimiento del proyecto. Madine estaba convencida de que entregar a Aline es lo que le toca, con sumisión total.

Inmediatamente llamé a nuestro contacto de la Acción Social, que tanto nos ayuda con los casos más difíciles de los niños del proyecto de “Formación y reinserción de niños de la calle”, para preguntarle qué es lo que podíamos hacer. Nos confirmó que en caso de viudedad el niño pertenece siempre a la madre, y nos dirigió a un departamento que se encarga de este tipo de casos.

Lo más duro para mí fue ver que, tras transmitirle a Madine la noticia, la única reacción que tuvo fue la de agradecérnoslo, eso sí, con otro fondo en la mirada, y decirnos que ella sola no podía enfrentarse a la familia de su marido. Que antes de hacer nada tenía que reunir primero a su familia, y ver si están de acuerdo con la idea de ir a la Acción Social y emprender las acciones necesarias para que Aline no tenga que irse al pueblo con su abuelo.

Después de que el mismo lunes Madine nos llamara para decirnos que su familia le apoyaría y que iban a ir a la Acción Social, llego esta mañana al despacho y me encuentro con Madine y 3 hombres que le acompañan.

Esos tres hombres,  enviados del abuelo, dos tíos paternos de Aline y un tercer “sabio de la familia paterna”, llevaban desde el martes, insistiendo sin descanso en llevarse a la niña, sin ningún temor a la Acción Social o la Justicia. Y ante dicha insistencia, anoche la familia de Madine le dijo que mejor entregar a la niña, que aunque la justicia estuviera de su parte, no se iban a dar por vencidos y estaban cansados del asunto. Que los vecinos empezaban a hablar… y que no era bueno para todo el resto de la familia…

Madine, ha venido esta vez a verme con ellos de nuevo en actitud sumisa de aceptación de las cosas, y con el único propósito de que los enviados me confirmaran que devolverían la beca de Aline. He vivido situaciones muy complicadas aquí, pero enfrentarme a los tres esta mañana ha sido de las más difíciles… ¿Cómo puedes argumentar el derecho de una mujer viuda que se ha quedado sin nada, a la patria potestad de su hija, en una sociedad donde el código de Personas y Familias “social” engrandece al hombre, como jefe supremo todo poderoso, y donde existe una fuerte creencia ancestral de que los hijos pertenecen al hombre? La mujer burkinabé es una mera máquina de procrear, es invisible, ni siquiera hereda en caso de viudedad, todo, incluidos los hijos, pasa a formar parte de la familia del marido. La mujer aquí no tiene ninguna presencia en decisiones de la vida familiar, y son las grandes ausentes en círculos de decisión política y económica.
El verdadero cambio social pasa por la educación
de la mujer, desde niña

Estoy enfadada, frustrada y muy triste. Pese a que los “enviados” del abuelo han tirado la toalla con respecto a recuperar a Aline, lo han hecho diciendo que “cortarán toda relación con ellas y que si algo le pasa a la niña, no cuenten con ellos”. Una frase cargada de sonido angelical para mis oídos, ha resultado ser la clave del fatal desenlace del caso de Aline…

La madre ha leído entre líneas una amenaza… conoce la historia de una mujer que, al igual que ella, enviudó con un hijo de 9 años y que, unos meses después de luchar por la potestad de su hijo, después de conseguir que la familia de su difunto marido “cortara todo tipo de relación con ella”, el niño se cayó en un pozo y se ahogó… Para estas creencias no hay argumentos o leyes a las que ampararse… Madine prefiere renunciar a Aline, que pasar el resto de su vida con miedo a que le pase algo…
Niñas de la 7ª promoción del proyecto de Formación
de niñas sin escolarizar de la FAR

Así que Aline se va mañana al pueblo con su abuelo donde no será escolarizada, donde trabajará para él y donde en poco tiempo será entregada en matrimonio a uno hombre que le doblará en edad…

El único consuelo que me queda es ver llegar en un ratito a las 20 niñas de la nueva promoción de este año del proyecto de “Formación de niñas sin escolarizar”. El cambio social sólo se podrá producir si a la mujer, desde muy pequeñita, se le enseña que ella, en tanto que mujer, puede pensar, puede opinar, puede tener preferencias de una cosa sobre otra y puede decidir por sí sola.

Aunque no estoy segura de que hoy esto vaya a aliviarme, lo que es seguro es que mañana será otro día! :-)

18 septiembre 2018

Cuando no se tiene ni para jabón…


Uno de mis primeros “bocados de realidad” de lo que significa no tener cubierta ninguna necesidad básica, y tener que sobrevivir día a día, economía de subsistencia que llaman, fue la visita a un enfermo en el hospital público de Ouaga.

Pasillo del hospital Charles de Gaulle. Foto: NetAfrique.net
Difícil describir las instalaciones, que no conocen lo que es un mantenimiento mínimo, que se inundan, literalmente, en época de lluvias, y cuyo sofocante calor durante el resto del año es insoportable. Difícil imaginar los olores. Difícil imaginar la falta de higiene. Difícil imaginar la falta de “pudor”, con enfermos tirados por los pasillos sobre esterillas. Difícil entender las enormes carencias de recursos humanos y materiales.

Así que me alegré muchísimo cuando los delegados del personal de la FAR me comunicaron lo que habían decidido hacer este año con la recaudación de la caja de solidaridad, a través de la cual promovemos en nuestros empleados el auténtico sentido de “dar sin esperar nada a cambio”. Porque hay pocas prácticas como ésta, que nos llenan de felicidad de la de verdad. Y porque aquí es algo contracultural, donde, normalmente, cuando se aporta algo, es esperando que, en justa correspondencia, te devuelvan lo aportado cuando toque…

Prometo un post especial para explicaros los entresijos de la sanidad en Burkina. Pero hoy quiero compartir con vosotros el relato de Jacques, responsable del proyecto de “Formación y reinserción de niños de la calle” y primer titular de los delegados de personal, sobre la visita del personal de la FAR a la pediatría “Charles de Gaulle” y el CMI “Paul VI” para hacer entrega de la recaudación de la caja de solidaridad, en forma de donativo de jabón para todos los enfermos. Aquí lo tenéis:

Entrega de jabones del personal de la FAR a enfermos del CMI "Paul VI"
“La caja de solidaridad es una preciosa iniciativa de nuestro Presidente que nos inspira y nos anima a dar, sin esperar nada a cambio; práctica poco habitual… Siguiendo el ejemplo de los Patronos y donantes de la FAR, gracias a los cuales son posibles los proyectos en Rimkieta, el personal de la FAR, cada uno en la medida de sus posibilidades, dona de modo voluntario y anónimo, una cantidad mensual a la caja de solidaridad. La recaudación anual la destinamos a diferentes proyectos sociales que decidimos mediante votación de todo el personal. Este año, para las 75.500Fcaf (115€) recaudadas, salió ganadora una propuesta de donación de jabón a los enfermos, en concreto a la pediatría Charles de Gaulle y al Centro Médico Paul VI”.

El encargado de comunicación de la pediatría nos explicó que “es un establecimiento público de salud de tercer nivel… (lo que quiere decir que es considerado “Hospital”, de los cuales sólo hay 3 en todo el país),…creado en 2001, dedicado exclusivamente a niños de 0 a 14 años, y el único hospital en todo el país de cirugía pediátrica”. El encargado destacó que “los pacientes llegan al hospital derivados de centros de salud, donde ya se han tenido que gastar el poco dinero que tienen en primera atención y diagnóstico, y llegan muy necesitados de todo, por lo que acciones como la vuestra es muy bienvenida”.

El director del centro médico Paul VI, el abad Jean Douamba, nos explicó que “es un Centro de Salud público, con recursos de cirugía, creado en 1985 gracias a una congregación religiosa italiana, respondiendo a una llamada de la Iglesia Universal. El Papa Paulo VI organizó una colecta para contribuir a la realización del proyecto del Cardenal Paul Zoungrana, Arzobispo de Ouagadougou en su momento”. Es uno de los únicos centros médicos de todo el país con bloque operatorio (sólo hay 5). El director nos agradeció la visita que “ayudará a aliviar la carga de los enfermos que no tienen dinero ni para pagarse las medicinas, por no hablar ni siquiera de poder comprarse un jabón para la necesaria higiene personal y la limpieza de la ropa…

Una delegación de la FAR, con 3 médicos de la pediatría Charles de Gaulle y
la representante de la célula social y el encargado de comunicación del hospital.  
La visita y entrega de jabón ha sido una experiencia muy enriquecedora para todos nosotros. El haber conseguido arrancar sonrisas, tan sólo a causa de la entrega de jabón, de los 140 enfermos visitados, donde había tristeza a nuestra llegada, nos ha llenado de satisfacción.  Los responsables de ambos centros nos han invitado a volver, aunque sea sólo para visitar a enfermos y reconfortarles, sin necesidad de traer nada. Con esta visita hemos sentido los beneficios de entregar sin esperar nada a cambio, que con permanente insistencia nos transmite nuestro Presidente.

Termino transmitiéndoos las bendiciones y agradecimientos recibidos de todos los visitados para la FAR, para los donantes y para nosotros los trabajadores.

Long vie à la FAR et à tous ceux qui la font possible !


03 julio 2018

Embarazo a los 16 años…


Llevo toda la mañana sentada en el despacho encomendando al ángel de la guarda de “AK”, para que la cuide hoy, con especial cariño y atención, y diciéndome a mí misma “una niña de 16 años no debería estar dando a luz en estos momentos, en ningún caso, pero menos aún en las circunstancias en que este tipo de cosas ocurren aquí…” 

Sala de parto en Burkina Faso
Y es que, por mucho que lo intento, esta mañana me está costando concentrarme… La cabeza se me va a las mesas de parto de las maternidades de aquí, tablas de cemento cubierto de baldosas, rígidas y frías, en una de las cuales, en estos momentos, una de las niñas del proyecto de formación de niñas sin escolarizar de la FAR está dando a luz…

Aún y siendo una “privilegiada”, porque cuenta con todo nuestro cariño, apoyo, ayuda y soporte, aquí las cosas son como son, y está dando a luz “a pelo”… sin anestesia… con 16 años, esa edad a caballo entre la niñez y la adolescencia…

Me consuela que Rosalie, la encargada del proyecto, está con ella, no la va a dejar sola, y le está dando el cariño y comprensión que necesita en este momento. Es ella la que le acompaña en el paritorio, porque su madre, eso de dar cariño y comprensión, no sabe hacerlo… Aquí, la cultura de mostrar el “afecto”, no está muy presente en las relaciones madres/padres e hijos…

Me consuela también que “AK” sabe lo que le está pasando, porque le hemos preparado, se lo hemos explicado, y dentro de lo doloroso que va a ser, por lo menos, nada le va a “pillar por sorpresa”. Esto aquí es un lujo… En cualquier otro caso, sin el apoyo de una “FAR” detrás de este tipo de embarazos precoces inesperados, que son lamentablemente muy comunes aquí, las contracciones pueden llegar sin que la niña sepa ni siquiera que está embarazada, y sin saber qué es lo que le va a pasar durante el parto…

Una partera ausculta una joven de 17 años en las primeras
horas del inicio del parto. Foto: A. Kari
Nosotros no supimos de su embarazo, ni ella misma, hasta finales del séptimo mes. En una de nuestras visitas de control a las niñas escolarizadas del proyecto, (“AK” cursa 5º de primaria), vimos que tenía los tobillos hinchados… No había ninguna otra señal de embarazo… Y es que la “maquinaria” del cerebro es tan asombrosa, que es capaz de ordenar al cuerpo que “oculte” los síntomas, hasta que la niña lo supo, y lo aceptó, momento en que su barriga, una barriga de casi 8 meses, se relajó y salió así, sin más, de la noche a la mañana.

La tradición juega aquí un papel muy importante. En cuanto se confirmó el embarazo, y antes incluso de anunciárselo a su padre, tuvimos que buscar una casa de acogida para  “AK”. En la etnia de su familia, el hecho de que una hija tenga un embarazo precoz, inesperado y sin estar casada, pone en riesgo la vida del padre de AK, y la única manera de evitar que éste muera, es expulsar a la hija de la casa familiar, sin dejar ni rastro de ella, antes de comunicarle al padre la noticia del embarazo de su hija.

Además, la sociedad también tiene algo que decir en estos casos, y exige que la familia del padre del bebé se haga cargo de ella. Normalmente, “AK”, una vez expulsada de su familia, se hubiera instalado en casa del padre de la criatura, y quedado a cargo de ellos.

Así que el panorama en estos casos es el siguiente: te dejan embarazada (la mayoría de las veces no es consentido…); te expulsan de casa; tienes que trasladarte a vivir con la familia del chico que te ha dejado embarazada, personas a  quienes no conoces de nada; y no puedes volver a tu casa, hasta que no hayas dado a luz, y tu familia haya hecho los sacrificios pertinentes para romper el maleficio de tu embarazo sobre tu padre… 

La “suerte” que ha tenido “AK” es que el chico que la dejó embarazada, un joven de 20 años, un par de meses más tarde dejó embarazada a otra chica, y esta chica ya se había trasladado a vivir con él, por lo que “AK” ha podido evitar su destino al “matrimonio forzado” con este joven, y tiene así la posibilidad de ser una “madre soltera”, dueña de su vida.

En Burkina existe una gran ignorancia y falta total de información en educación sexual. “AK” nos ha repetido sin cesar que ella no sabía que con lo que hizo se podía quedar embarazada… y yo la creo... Es un tema tabú que aquí no se trata ni en el colegio, y mucho menos en familia… Y la llegada, con muchísima fuerza, hace unos años, de las nuevas tecnologías, sin ningún tipo de control ni restricción, está haciendo que los jóvenes, que no están preparados para gestionar la información, tengan acceso a ella de forma “negativa” y sin vigilancia…

¡La vida sigue con un nuevo miembro en la gran familia de la FAR!
Así que, como no hay “mal” que por bien no venga, gracias al caso de “AK” hemos tenido conocimiento de una realidad que desconocíamos, y hemos empezado unas charlas de educación sexual con los padres y los niños y niñas de los proyectos que, contrariamente a nuestras expectativas de falta de interés, están siendo un gran éxito de participación de todos ellos.

Termino este post, cuya extensión ruego me disculpéis pues ha quedado más largo de lo que quería, con el anuncio de la llegada a este mundo de un precioso bebé de 2kg800gr, y con la paz que me ha transmitido ver que “AK” vuelve a sonreír, cosa que no hacía desde que supo de su embarazo. ¡La vida sigue con un nuevo miembro en la gran familia de la FAR!

04 junio 2018

¡¡Muchas gracias Mme. le Maire!!


Feliz y honrada con la visita de Mme. le Maire Raïnatou Ouedraogo, del distrito 3 de Ouagadougou, al que pertenece Rimkieta, y la delegación de 5 consejeros que le acompañó, lo comparto con vosotros en este nuevo post.

En la FAR queremos ser una organización sencilla, focalizados en nuestro trabajo, en Rimkieta, en nuestras mujeres y niños, sin perder el foco y con perfil bajo. Pero hay cosas que, no sólo no se pueden evitar, sino que, muy al contrario, nos llenan de orgullo.

Como el hecho de que la Alcaldesa del distrito3, al que pertenece Rimkieta, tras una petición nuestra para ir a verla para tratar algunos temas que tenemos pendientes con el Ayuntamiento, nos contestara con una llamada personal, para informarnos de que por supuesto nos recibiría, pero que proponía venir ella a vernos a Rimkieta.

La visita tuvo lugar en un ambiente muy relajado y cercano, sin mayor protocolo. Tan así fue, que la Alcaldesa quería aprovechar la visita para “casar” a “petite María” (como llaman aquí cariñosamente a María Bacardit), con uno de los consejeros de la comitiva! :-)

La Alcaldesa y los 5 Consejeros, entre ellos el Presidente de la “Commission d’Affaires Générales, Sociales et Culturelles” y el de la “Commission d’Amenagement Territorial”, mostraron muchísimo interés en la manera de gestionar los proyectos y quedaron gratamente sorprendidos, de la organización, el orden, la limpieza, la seriedad y el mantenimiento de las cosas, que calificaron de “inhabituel et rare”.

En pleno mes de Ramadán en que nos encontramos, sólo la Alcaldesa, que, al igual que sus consejeros es musulmana, tuvo la valentía de entrar en la cocina y charlar con Leonie, Odette y Mariette, que preparaban “riz grass”, una especie de paella (con permiso de los valencianos) burkinabé, plato de los lunes de los niños y niñas, y el personal de la FAR. De justicia comentar que los Consejeros hicieron, eso sí, ademán de entrar, pero salieron por patas, por el maravilloso olor que desprendía de los fogones, difícil de soportar estando en pleno ayuno…

Al final de la visita, no sin antes recordar los temas pendientes, entre ellos, y sobre todo, nuestra solicitud de parcelas en Zongo para esa segunda maternelle que tanta ilusión tenemos en poder hacer, ofrecí a la Alcaldesa un detalle, recuerdo de la visita, una figura de bronce de la mujer trabajadora cargando con un niño, símbolo de la FAR.

Somos conscientes de que nuestro distrito arrastra un largo historial de muchos años de malversación de terrenos. Y por este motivo, lamentablemente, desde hace más de 4 años, el departamento que gestiona el otorgamiento de parcelas está parado, vamos, ni siquiera existe, y no parece que, a corto plazo, se vaya a poner en marcha. Pero estoy convencida de que se quedaron encantados con el trabajo de la FAR en Rimkieta y, a poco que puedan, nos concederán los terrenos.

Muchas gracias de corazón, Mme. le Maire y Consejeros, por su tiempo y sus palabras de apoyo y ánimo recibidas. ¡Esperamos que la próxima visita sea a la futura maternelle en Zongo, con motivo de su inauguración! :-)


02 mayo 2018

La necesidad agudiza el ingenio… y la capacidad de riesgo

Para este nuevo post, que llevo “maquinando” desde hace tiempo, lo de que “una imagen vale más que mil palabras” toma vida propia. Y es que, por mucho que lo intentara, no sería capaz de transmitiros con palabras las peripecias con las que me encuentro, casi a diario, en mi trayecto en coche desde casa a Rimkieta y vuelta.

Son imágenes de mis momentos “Only in Burkina”, que me arrancan una carcajada, seguida de una oración al ángel de la guarda del protagonista de la foto para que le proteja, a él, y todos los que nos cruzamos con tales “artistas”…

Son imágenes ejemplo vivo de lo de que “la necesidad agudiza el ingenio”… y aquí ¡¡no será por falta de ingenio!!

¡Con ellas os dejo!, no sin antes pediros que disculpéis la calidad de las mismas, que no puede ser otra, que la que se obtiene dándole al clic del móvil en movimiento.

P.D. Alguna imagen de transporte de animales puede herir sensibilidades…

Foto: MVD

Sí, son huevos.... y no, no son duros... (Foto: Albert Faus)
Foto: MVD

Foto: Albert Faus



Foto: MVD

Foto: internet

Foto: MVD

Foto: MVD

Foto: MVD

Foto: MVD

Foto: MVD

Foto: MVD
Foto: MVD

Foto: MVD

Foto: MVD



Foto: MVD

BONUS 1: estas fotos no son mías, son vistas en internet, que creo totalmente verídicas, sobre todo la primera, porque lo he visto con mis propios ojos en repetidísimas ocasiones, aunque nunca he podido sacar foto!

Foto: internet
Foto: internet

Foto: internet




04 abril 2018

Pequeñas cenicientas de Rimkieta


“Por la mañana prontito, salgo a buscar agua a la fuente. De vuelta a casa, lavo al bebé de 8 meses de mi tía con la que vivo, y cargada con él a mis espaldas, barro la casa y el patio, y limpio los platos. Después voy al mercado, a comprar las verduras, y ayudo a mi tía a cocinar. Por la tarde, cuando vuelvo de la FAR, vuelvo a barrer la casa, lavo la ropa y después de cenar, lavo los platos. (SK, 10 años).

Vuelta a casa, cargando con dos bidones y
cuidando a un primito
A las 06h30 de la mañana, cuando la mayoría empieza a amanecer aquí en Burkina, las pequeñas cenicientas de Rimkieta, están deseando volver a meterse en la cama. A esas horas tempranas, ya han ido a la fuente a buscar agua y han cargado con ella hasta casa, y al mercado a comprar los condimentos del día, y empezarán a limpiar la ropa de toda la familia y la casa. El resto de la mañana, la pasarán encargándose del cuidado de sus hermanitos o primitos pequeños de pocos meses de vida. Al mediodía, ayudarán a preparar la comida, lavarán los platos, y por la tarde, volverán al cuidado de sus hermanitos o primos, y de las tareas domésticas, hasta la hora de irse a dormir.

Esta es la rutina de muchas niñas en Burkina, sometidas a una explotación laboral doméstica aquí que no se considera como tal... Menores de entre 6 y 15 años, la mayoría de zonas rurales, huérfanas, o provenientes de familias sin recursos y analfabetas, que para tener otro sustento económico, envían a sus hijas a la ciudad, a trabajar en casa de algún familiar o conocido de la familia, siempre sin acceso a la escuela, y a menudo, sin recibir la alimentación ni los cuidados apropiados.

Hora de limpiar la ropa
Para intentar proteger a estas niñas, la FAR ideó el proyecto de “Formación de niñas sin escolarizar”. Cada año, 20 nuevas niñas, cada una de ellas con historias similares, historias de niñas a las que les roban la niñez.
Algunas historias tienen un “final feliz”, como Lorantine, que tiene 9 años y, después de su paso el año pasado por la FAR, donde recibió formación básica, este año ha sido escolarizada. Es una niña de una familia con graves dificultades económicas, madre viuda, con 5 hijos, el mayor de 11 y el pequeño de 3… Antes de entrar en el proyecto de la FAR, Lorantine, la única “mujercita” de los 5 hermanos, y a la que su madre no podía escolarizar, por falta de medios, era la que se encargaba de todas las tareas del hogar, y del cuidado de sus hermanos pequeños. Una vez en la FAR, y después de un año de sensibilización, conseguimos que la madre disminuyera las tareas, para que pudiera compaginarlas con el colegio. Una niña con un muy buen comportamiento y actitud, dulce y algo tímida, que, de la noche a la mañana, empezó a llegar tarde cada día, a dormirse en clase, y a estar irritable, e incluso agresiva…
Volviendo del mercado de comprar
condimentos, al cuidado de mi hermanita
“Ya no vivo en casa, desde hace unas semanas me han enviado a vivir con una vecina del barrio para ocuparme de la trabajos de la casa. La mujer es buena conmigo, pero yo no quiero vivir con ella, quiero estar con mi madre y mis hermanos. Mi padre no, porque murió. Hace un par de días me escapé y volví a mi casa, pero mi madre me obligó a volver a la casa de esa mujer, porque ella le da a mamá algo de dinero por mi trabajo, para la comida de mis hermanos”.
 
Inmediatamente fuimos a hablar con la madre de Lorentine, que nos confirmó lo que la  niña nos había contado. Le pedimos que pensara en lo mejor para la niña, que estaba visiblemente afectada por tener que separarse de su familia, y cuyos rendimientos escolares estaban bajando, además del peligro de que la niña anduviera escapándose de una casa a la otra. Su madre se negó a que Lorantine volviera a casa, justificándose en su pobreza. Desde el fallecimiento de su marido, ella cava arena, bajo un sol abrasador, para venderla para hacer ladrillos de adobe, y con lo poco que saca de un trabajo muy duro, poder alimentar a sus 5 hijos. Y lo poquito que sacaba con la cesión de “Lorantine” en casa de la vecina le venía muy bien. Pero con mucha comprensión, paciencia y cariño y después de varios días de intentona, la convencimos y Lorantine ha vuelto a casa y su comportamiento en clase ha vuelto a la normalidad.

Un futuro en la FAR
Lorantine ha tenido la suerte que la gran mayoría no tiene… viéndose obligadas a dejar a sus familias para ejercer de “Cenicientas” de alguna familia de acogida. Y cuando la niña crezca, su futuro sólo pasará por un matrimonio forzado con algún hombre mayor…Una encuesta de UNICEF de 2016 estima en un 51,6% la tasa de matrimonios forzados de niñas menores de 17 años en Burkina Faso…

La ecuación matemática está clara: “Niñas + Formación (en escuelas o talleres) = Mujeres formadas que saben que pueden elegir = Disminución del % de matrimonios forzados = Disminución de embarazos precoces = Disminución de partos complicados debido a la edad de la niña = Disminución de la mortalidad maternal e infantil”

La ecuación, por tanto, es simple: “Niñas + Formación”, y ese es el objetivo de nuestro proyecto que tenemos el privilegio de poder llevar a cabo de la mano de la Fundación Mujeres por África, y en el que actualmente tenemos 112 “Lorantines” que tendrán un final feliz, sin príncipe azul, que al fin y al cabo, ¡no es necesario para ser feliz!