29 noviembre 2016

Tomarse la justicia por la mano

La semana pasada me encontré atrapada en medio de la captura de un ladrón que había tirado del bolso de una chica que iba en moto. Yo estaba en mi coche, a escasos metros de la moto de la chica. Días después, si pienso en ello, sigo impactada por el escenario que se montó en unos segundos a mi alrededor a raíz del incidente.

Y es que en este país, lo mejor que le puede pasar a un ladrón es que le detenga la policía porque como le pillen “in fraganti”, el linchamiento está asegurado, llegando incluso a poder morir a manos de los “justicieros”.

Policía dirigiendo el tráfico en Ouaga
Estaba parada yo en el semáforo. El joven delincuente, que no debía de tener más de 18 años, conducía una moto en sentido contrario, algo que ya me pasa inadvertido por ser frecuente en el tráfico diario, así que ni me fijé en él. Lo que llamó mi atención fue el ruido de una colisión: la moto de la chica que había sido atacada, golpeó un coche al caer por el tirón del bolso. Y un segundo después, el grito de “au voleur” (al ladrón), encendió el polvorín de la persecución del delincuente por una multitud de personas, que no sé de dónde salieron, y que consiguieron atraparle a pocos centímetros de la parte trasera de mi coche… Me encontré atrapada, sin poder avanzar ni retroceder, rodeada de una multitud incontrolable de gente…

Lanzaron al delincuente al suelo y empezaron los golpes… Gracias a Dios yo estaba con Patrick, mi marido, a quien pedí que me tradujera lo que los justicieros gritaban mientras le pegaban… Unos decían “golpear hasta matar”… Otros pedían “mane sugri, mane sugri…” (“hay que perdonar, hay que perdonar” en mooré…) alegando que sólo había robado un bolso… A lo que otros respondían que un ladrón es un ladrón y que había que acabar con él…

El perdón triunfó y le levantaron del suelo y le llevaron a donde estaba la chica y el propietario del coche accidentado por la moto. Momento en que se despejó la zona donde estábamos atrapados y pudimos avanzar y salir de la pesadilla… Pregunté a Patrick la suerte que le esperaba al delincuente. Me dijo que probablemente le llevaban a ver a la chica y al propietario del coche para que les pidiera perdón y llamarían a la policía para que se hiciera cargo de él. El chico tuvo mucha suerte…

Esta escena tremenda tiene una razón de ser: la desconfianza en el sistema judicial del país… Y tiene su origen en los tiempos en que la policía, por falta de medios como poder alimentar al ladrón o tener un espacio donde retenerle, le soltaba en menos de 24 horas… No estoy segura de que hoy en día siga siendo esa la razón o que más bien  “tomarse la justicia por la mano” se haya convertido en un hábito…
Grupo de Koglweogo de Burkina

Pero la cosa no termina ahí… Desde principios de este año, el fenómeno ha desembocado en un grupo de justicieros de autodefensa, los “Koglweogo” (en mooré “proteger el ambiente”), formado por aldeanos, campesinos, pastores y ganaderos, para luchar contra la creciente inseguridad en todo el país. Armados con fusiles de fabricación artesanal y machetes, tienen su propio tribunal, ilegal, y no dudan en utilizar la fuerza, a niveles extremos, para determinar si un detenido es o no culpable…

Union de prière por
Burkina Faso
No sé qué porcentaje de la población está a favor de estos justicieros, pues los resultados de estas “milicias” son palpables, y muchas personas piensan que como el Estado no logra proteger a sus ciudadanos, bienvenidos sean los “Koglweogo”... Tampoco sé cuántos están en contra, pues muchas de sus acciones dejan que desear (detenciones ilegales, torturas y alguna ejecución…). La polémica está servida…Y la crispación social también.

No hay duda de que la creciente inseguridad en el país es una triste realidad desde hace años… Pero el fenómeno de tomarse la justicia por la mano viola el principio de que el único legítimo detentor de la violencia es el Estado, y le puede salir muy caro a mi querida Burkina porque  podría acabar con el estado de Derecho… Desde aquí una llamada de “union de prière” a la Virgen de la Paz por Burkina.


31 octubre 2016

Pasar de un camino de pinchos a uno de piedras

Si cierro los ojos veo perfectamente las caras, con esa expresión entre desafiante y asustadiza, de Salfo, Wahab, Tiguiani, Aziz, Yacouba, Rasmané y Harouna, los primeros niños del proyecto de “Formación y reinserción de niños de la calle” que han pasado a aprendices en el taller de formación… Hoy les miro y veo unos hombrecitos con actitud y ganas de comerse el mundo!

Los 7 niños de la primera promoción de fin de formación en talleres
Y es que en Rimkieta ¡estamos de celebración! En un sencillo acto muy emotivo, hemos hecho entrega de los diplomas de fin de formación a los 7 primeros niños de los talleres que han pasado a “aprendiz”: 2 sastres, 2 mecánicos de coche y 3 soldadores, listos para emprender el camino laborar que les permitirá mejorar sus condiciones de vida y las de sus familias.

Condiciones de vida de cada uno de ellos muy duras que les llevó a la calle de niños y en donde tuvieron la suerte de cruzarse con el gran Drissa, responsable del proyecto, momento en el que la ruleta de sus vidas dio un giro de 180º.

El camino no ha sido nada fácil, prueba de ello es que alguno de sus compañeros se ha quedado por el camino, que añade más valor si cabe al hecho de que ellos hayan llegado a su final. No entraré en los detalles, pero os puedo asegurar que para la mayoría de ellos no era nada evidente que pudieran llegar hasta aquí… Y sin embargo, allí estaban los 7 en la ceremonia recibiendo sus diplomas.

Drissa durante su discurso 
Pero no han llegado aquí por si solos…  Desde luego mérito, mucho mérito propio, no les ha faltado. El medio en el que se movían de niños, además de peligroso, es muy tentador y se encontraban en situación de gran vulnerabilidad. Pero como digo, no estaban solos y durante todos estos años han contado con Drissa, Jacques, Mady y Toé y con los patronos de los talleres, sin los cuales muy, pero que muy difícilmente, lo habrían logrado. Todos ellos han sido mucho más que formadores y patronos de taller para los niños. Han sido sus “grandes frères” que les cogieron en brazos cuando marchaban por un camino de pinchos y les han soltado cuando el camino es ya “sólo” de piedras. Porque aquí, lo que se dice camino de arena o de hierba no existe…

Cada año la FAR “acoge” 15 nuevos “niños de la calle” en el CIEPYD (Centro de Integración Escolar, Profesional y Deportiva) donde reciben formación, alimentación y cuidados médicos, bajo la atenta mirada de Toe durante un curso escolar. A partir de ahí, decidimos quiénes de ellos pueden ser escolarizados y quienes deben pasar a “formación profesional” en un taller, porque sus capacidad intelectual no superaría la escolarización. Llevamos recogidos un centenar de niños de los que una cuarta parte aproximadamente han debido orientarse a formación profesional. Estos 7 chicos son los primeros en diplomarse en estos 8 años que ya dura el proyecto.

Los 7 niños con el equipo de responsables del proyecto (de izquierda
a derecha): Toe, Drissa, Jacques y Mady
Hay un enorme trabajo detrás de esta primera ceremonia de entrega de diplomas. Yo siempre digo que de todos los proyectos de la FAR éste es, sin lugar a dudas, el que comporta el mayor reto para todos nosotros. Hay un seguimiento diario, sí, diario, de cada uno de los niños en talleres, que en este curso escolar son diecinueve, y se dan situaciones que no son nada fáciles de gestionar: faltas graves de comportamiento en el taller o social; robos; desapariciones sin dejar rastro durante varios días…

Así que gracias, muchas, muchas, muchas gracias a “los Drissa’s”, a los patronos de los talleres y por supuesto a todos los que desde ese otro mundo donde sí existen caminos de arena y hierba, habéis hecho posible que estos 7 primeros niños hayan llegado hasta aquí. Seguimos contando con todos vosotros porque son muchos los niños que todavía andan caminos de pinchos…


26 septiembre 2016

Segunda oportunidad para Inoussa

Inoussa tiene 10 años y este año repite CE2 (que corresponde al 4º curso de primaria del sistema español). Es el único becado de los casi 500 niños del proyecto de becas escolares que ha suspendido al que damos una segunda oportunidad este año. Su caso lo merece.

Niña becada por la FAR
Los requisitos para renovar la beca un año tras otro son muy fáciles: (1) aprobar el curso; (2) traer las notas cada trimestre para detectar los niños con dificultades para que vengan al refuerzo escolar; y (3) el pago por parte de los padres de la contribución del 10% de la beca (sabio consejo que en su día nos dio el Hermano Salvador Ajagüiz  para implicar a los padres en la formación de sus hijos). La teoría, como siempre, está clara, pero luego, en la práctica, miramos con mucho cariño uno a uno los casos que al final de curso no cumplen los requisitos porque, siempre, todos los años, nos hemos encontrado con casos de “fuerza mayor” a los que es razonable dar una segunda oportunidad. ¡Que hubiera sido de mí en el cole sin esas segundas oportunidades! 

Inousssa es uno de los casi 500 niños becados escolares de la FAR. Este año ha sido su cuarto año con beca, siempre con buenas notas. Llevaba muy bien el curso: un 7,2/10 y el número 15 de una clase de 58 alumnos. Pero tuvo que dejar el cole porque, según nos cuenta su madre, empezó a comportarse de manera extraña: hablaba sólo, estaba como “ido” y tuvo varios episodios en los que salió de casa corriendo espantado huyendo de “alguien” que le perseguía...

Un sanador africano. Foto: yvespia.perso.neuf.fr/afriquesud.htm
La tradición es uno de los principales valores en África y tiene una fuerza importantísima en la sociedad. Dentro de la tradición, “la sorcellerie” (brujería), es a veces una opción en la vida de la población y la única salida que encontró la madre de Inoussa, que dejó al niño en un pueblo junto a un “sanador” para “liberarle de los malos espíritus”… Tres meses después Inoussa estaba “curado”…

África es un continente donde las “fuerzas ocultas” tienen socialmente mucha presencia. Es un tema complicado y controvertido sobre el que no me atrevo a profundizar. Desde que estoy aquí he oído infinidad de casos de “mal de ojo” y “posesiones” inexplicables… para mí… pero totalmente entendibles en esta cultura, dentro del contexto de la brujería. También en Europa y en la propia España hasta hace pocos años, si no hoy mismo, hay zonas donde la brujería tiene cierta presencia.

El de Inoussa es un caso más, pero el primero que nos toca de cerca. He hablado con él, no he querido preguntarle por lo que le ha pasado… tampoco le he pedido detalles a su madre, pero puedo aseguraros que el chico está deseando volver al cole, volver a empezar, y por supuesto ¡le vamos a dar una segunda oportunidad!


28 julio 2016

Echar raíces en Rimkieta

La sombra de un árbol es en Burkina el lugar por excelencia para  encuentros y reuniones. Ellos son los testigos de las tertulias donde se toman decisiones y se resuelven todo tipo de conflictos, se organizan bodas, comuniones, bautizos y funerales y, por supuesto, se echan las mejores siestas.
 
Sombra de un árbol de la plantación FAR 2013
Rimkieta necesita árboles, para esas reuniones y siestas, pero mucho más importante todavía, por los numerosos beneficios para la naturaleza. Las lluvias en Burkina son torrenciales y pocos minutos bastan para inundarlo todo. Hace apenas una semana 4 personas fallecieron y más de 2.000 familias se quedaron sin casa (que era de adobe y se la llevó el agua), por causa de una tormenta. La copa de los árboles atrapa el agua y amortigua su caída, y sus raíces la absorben, disminuyendo los numerosos charcos, nido de mosquitos y como consecuencia, de la malaria.
 
Cada año, con la llegada de las lluvias, en primavera-verano, ponemos en marcha la nueva plantación de árboles. Acabamos de hacer un recuento del total de árboles plantados desde que iniciamos el proyecto en 2008. De los 7.100, hay 4.234 vivos... :-( Los 50 primeros árboles hace ya ocho años, los talaron para leña que necesitan para cocinar; las terribles inundaciones de 2009 se llevaron por delante la plantación de ese año y del anterior…; y, pese a la protección que ponemos, los animales se han comido el resto de los que faltan… Desolador, porque no solo plantamos el árbol, sino que lo regamos un par de veces por semana y abonamos y cuando conviene durante dos años… Mucho trabajo para conseguir que una acacia dé una sombra de 4 o 5 metros de diámetro, tres o cuatro años después.
 
Pero no hay inundaciones o animales que puedan con nosotros y este año volvemos de nuevo a la carga con 600 árboles más, con una nueva protección de ladrillos de adobe revocados con cemento. Contamos con el compromiso de los vecinos, aquellos que en su día los cortaron para leña… y que hoy nos piden que plantemos en sus calles. Y este cambio ya es mucho ganado. 
 
Protección de adobe plantación 2016
Las dificultades para hacer cualquier cosa, por sencilla que parezca, en este maravilloso país no faltan, y lo de las protecciones de adobe está resultando ser un verdadero reto. El proveedor de los ladrillos que no cumple con los 1.000 diarios pactados que necesitamos…; el transportista de los ladrillos que nos deja tirados sin avisar para irse a cultivar al campo; encontrar un nuevo transportista y negociar el precio que habíamos conseguido con el otro es misión imposible, por lo que el presupuesto inicial se dispara…; pero el precio del cemento baja, no se sabe por qué,  y se compensa… ¡que Dios aprieta, pero no ahoga!... 
 
Cuando plantamos un árbol lo hacemos pensando en el medio ambiente de Rimkieta, en sus calles, en sus familias, que los verán crecer delante de las puertas de sus casas, y en todas las decisiones que el árbol cobijará. Cada árbol plantado es un árbol que limpia el aire, que proporciona oxígeno, que refresca las calles, y hasta he leído que se ha demostrado que los vecindarios y hogares que tiene vegetación son más pacíficos que los que no la tienen... ¡Así que no hay duda de que merece la pena seguir plantando árboles, pese a las piedrecitas del camino!
 

28 junio 2016

Burkina te roba y devuelve duplicada la energía

Perder el oído por causa de una infección a los 14 años de edad  no debe ser fácil en ninguna parte del mundo, pero en Rimkieta menos fácil aún si cabe. El caso de Ismael, que ha recuperado el oído a los 23 años… ¡es una de mis dosis de energía para perseverar!

Yo siempre digo que Burkina me “roba” la energía a diario. La mayoría de los días es gota a gota, así, como sin darme cuenta, hasta dejarme vacía, por contradicciones y dilemas con los que me voy tropezando. Otros días el robo es instantáneo, como  de un hachazo, por  causa de algunas grandes dificultades con la que desgraciadamente tengo que lidiar de vez en cuando.

Pero cada día, cada uno de los días, me devuelve la energía robada y por duplicado: el sonido de los 300 niños de la maternelle que llega a mi despacho; el saludo de las niñas del proyecto de formación de “niñas sin escolarizar”, por no llamarlas “Cenicientas” que es lo que de verdad son…, que llegan  a medio día, con su enorme sonrisa, y su “bonjour tanti” antes de entrar en clase; y por supuesto, casos como el de Ismael, el segundo beneficiarlo del proyecto de becas universitarias de la FAR.

Ismael perdió el oído a los 14 años, seguramente por una meningitis, pero supo afrontar las dificultades y obtuvo una de las mejores notas de selectividad de los más de 400 alumnos becados por la FAR del año pasado; eso  en una escuela donde lógicamente no hay programas inclusivos para alumnos sordos, o sea sin poder escuchar al profesor y copiando los apuntes de sus compañeros.
Ismael con el Dr. Ezequiel y la Dra. Martha de Emsimision

Y no contento con eso, vino en agosto pasado a solicitar una beca universitaria para estudiar “Gestión y Finanzas”. Quiere especializarse en la búsqueda de fondos para desarrollar la salud de su país y sobre todo, “…encontrar los mecanismos necesarios para controlar y hacer el seguimiento de los mismos para su correcta utilización…” (de su justificación para la solicitud de la beca…)

Ismael merecía una beca más que ningún otro candidato; pero decidimos que, antes de empezar sus estudios en la universidad, habíamos de ayudarle, en la medida en que fuera posible, con su sordera para un mejor aprovechamiento de sus estudios y para facilitarle su empleo profesional al final de los mismos.

Ismael muy atento a los sonidos
Los resultados de la audiometría dieron favorables para la colocación de audífonos y gracias a Emsimisión, Ismael ha vuelto a oír. Difícil describir la expresión de su cara, mezcla de nerviosismo y emoción, cuando le colocaron por primera vez los audífonos.  Ismael ha comenzado unas sesiones de logopedia para acostumbrarse a oír de nuevo y ayudarle a mejorar el habla, muy perdida con tantos años de sordera profunda.

¡Y las buenas noticias no acaban aquí! La Fundación “Pro Cultura Literaria”, a través de la FAR, ha decidido becar los estudios universitarios y las sesiones de logopedia de Ismael, que está ansioso por comenzar en octubre próximo. Hasta entonces Ismael hará un curso de informática para tener una cierta formación  en este campo antes de empezar la universidad.

La expresión de la cara de Ismael el día que volvió a oír no fue doble sino triple de energía para mí. Doy gracias a Dios por este puesto de privilegio que ocupo en la sociedad, al barrio de Rimkieta por darme estos momentos de felicidad y a Emsimisión y a la Fundación Pro Cultura Literaria por ayudarnos a ayudar a Ismael. ¡Muchas, muchas gracias!

30 mayo 2016

¡No quiero seguirte!

Las influencias, para bien o para mal, forman parte de la vida. Cuando eres un niño “en situación de calle” y vienen de malas compañías pueden ser un problema… y si no que se lo pregunten a JK…

Un rincón de Rimkieta: niños en "situación de calle"
JK es uno de los 100 niños del proyecto de “Formación y reinserción de niños de la calle”. Es uno de los niños de la primera promoción y lleva con nosotros 8 años. Tiene 17 años y es el mayor de una familia  de 5 hijos en situación de gran necesidad. Entró en el mundillo de la calle con tan solo 6 años. Su padre era vendedor de licor casero y se lo llevaba con él a  lugares muy poco recomendables (bares, salas de juego, discotecas…) en lugar de llevarle al colegio que es lo que le tocaría a un niño de su edad. Con 8 años JK repartía  licor ya  él sólo… Su madre nos dijo en la entrevista de inscripción de JK en la FAR que muchos días llegaba a casa bien entrada la noche y con un olor sospechoso... Su madre cava arena que vende para hacer ladrillos de adobe. Hay una gran explanada cerca de la FAR donde las mujeres van a cavar. Y es allí donde Drissa, el responsable del proyecto, encuentra a la mayoría de niños nuevos de cada año. Una mujer que pasa todo el día cavando, bajo un calor sofocante, para ganar una miseria es seguro madre de familia en extrema necesidad… Después de conseguir que el padre de JK aceptara quedarse sin “repartidor”, JK empezó su “nueva vida” en la FAR en 2008…

Pero JK ya había vivido 3 años de calle y eso deja mucha huella… y muchas malas compañías, celosas de la gran oportunidad que se le brindaba a JK en la FAR. Algún día os contaré algo que me cuesta comprender de esta maravillosa sociedad: lo que son capaces de hacer por celos y envidia…

El historial de los primeros años de JK con nosotros está lleno de peleas en clase y en casa, robos, ausencias en el colegio, desapariciones de casa durante días… La situación se hizo muy difícil de controlar para la FAR, por lo que tuvimos que internarlo en Kam Zaka, un internado especializado en niños de la calle problemáticos. Después de 3 años en Kam Zaka, este año JK ha vuelto a casa y a la FAR por “buen comportamiento”.

La música, actividad líder de los domingos en la FAR
Una de las actividades del proyecto “niños de la calle” consiste en reunir a todos los chicos, los que están recién llegados a la FAR y los “veteranos” escolarizados y en talleres de formación, los domingos por la mañana, en un ambiente distendido de fin de semana. Después de darles de desayunar (que es fundamental para lograr que vengan), los chicos se divierten tocando música y bailando (actividad líder del domingo!), o jugando al fútbol y a juegos de mesa. Todas las actividades son el “señuelo” para que les apetezca venir, porque el objetivo principal es la charla educativa que damos al final sobre los peligros de la calle, la violencia, la higiene, el comportamiento, la alimentación, etc.

Terminamos siempre las charlas con un juego sobre el tema tratado. Este último domingo la charla fue sobre cómo evitar caer en situación de la calle y pedimos a los niños que nos contaran alguna experiencia personal al respecto. No fue fácil que los niños se atrevieran a contarnos sus confidencias, pero JK se lanzó con una vivencia que ganó la camiseta que estaba en juego como premio.

Nos contó que el año pasado, estando en Kam Zaka, un mañana, camino al colegio, se cruzó con uno de sus antiguos “amigos” de fechorías, un chico mayor que él, que le “ordenó” que le ayudara a “recoger” hierro en la calle para venderlo. JK se negó a seguirle, pero el chico le amenazó, así que no tuvo más remedio… Después de unas horas recogiendo hierro, encontraron en su camino a unos chicos peleándose, lo que hizo que el otro chico se distrajera y JK aprovechó para escaparse corriendo al colegio. JK asegura que estuvo amenazado de muerte por este chico durante mucho tiempo y que tuvo que cambiar de ruta para ir al colegio y evitarle.
Niños de la octava promoción de la FAR

Todo chico problemático que haya evitado una situación parecida tiene mucho mérito, pero el de JK es aún mayor. Su evolución le ha llevado a convertirse en un ejemplo a seguir por sus compañeros.

La historia de JK nos llena de esperanza y de energía para seguir. Porque desgraciadamente, no todos son capaces de decir “No quiero seguirte” y algún niño del proyecto se ha quedado por el camino…

15 abril 2016

Y a ti, ¿qué te hace feliz?

Y a ti, ¿qué te hace feliz?”. Esta es la pregunta de la charla personalizada del mes de marzo que hemos tenido con cada una de las 20 niñas de la cuarta promoción del proyecto de “Formación de niñas sin escolarizar”. ¿Cuáles crees que han sido sus respuestas? 

Seré feliz si algún día me compran una bicicleta” (Aminata, 10 años)
Soy feliz si me cosen un vestido de flores” (Marie, 9 años)
Niñas de la cuarta promoción. ¡Qué fácil es hacerlas felices!
Me hacen feliz los regalos envueltos en papel bonito” (Alimata, 8 años)

Estas  tres respuestas de Aminata, Marie y Alimata podrían ser las mismas que las de “Dolores, Antonia y Pepita”. Suenan dentro del marco de referencias más o menos normal y acorde con esas edades.

Pero hemos encontrado algunas respuestas mucho más acordes a la realidad cotidiana de los niños y niñas de Rimkieta, realidad muy distante de la occidental:

Estoy contenta cuando puedo comer 3 veces al día” (Collete, 8 años y Larissa, 11 años)
Lo que me hace feliz es poder comer ensalada alguna vez” (Bintou, 8 años)
Cuando me dejan una muñeca para jugar un rato soy feliz” (Saibata, 8 años)
Lo que me hace feliz es poder ser escolarizada y tener el material escolar para estudiar” (Julienne, 10 años)
Ser la primera en clase y que me regalan una libreta para hacer los deberes me hace feliz” (Latifatou, 9 años)

La mayoría de estas respuestas están en otro plano. Están en el plano de necesidades tan elementales que no se nos ocurre que sean respuestas esperables en nuestra sociedad.

Y no menos sorprendentes han sido las respuestas a la pregunta: “¿Y qué te pone triste?”:

El hambre hace que esté triste” (Marie, 9 años)
"El hambre hace que esté triste"...
Cuando mi abuela no me puede comprar el desayuno estoy triste” (Bintou, 8 años)
“Cuando pienso que mi abuelo está muerto y mi madre no está conmigo estoy triste” (Latifatou, 9 años)
Estoy triste cuando muere alguien de mi familia” (Colette, 8 años)
Estoy triste cuando saco malas notas” (Asseta, 9 años; Fatoumata, 8 años; Adeline, 9 años y Julienne, 10 años)
Estoy triste cuando estoy enferma” (Sabita, 8 años)
Me pongo triste cuando mi abuela está enferma” (Nemata, 10 años)
Me pongo triste cundo me pegan en casa” (10 de las 20 niñas han respondido esto mismo)

Para estas respuestas no tenemos comentario…. Para ninguna de ellas.  Quienes habéis leído el post de febrero Pegar para educar” no estaréis sorprendidos de que 10 de las 20 respuestas tengan que ver con el hecho de que les pegan en casa… :-(

Obedecer y hacer las tareas del hogar para remediar la tristeza...
Pero… ¡a grandes males, grandes remedios! y cada una de ellas tiene sus truquitos para evitar estar tristes y a la pregunta “¿Qué haces para remediar la tristeza?”, la mayoría de ellas han contestado: “Trabajar bien en el colegio, obedecer en casa y hacer las tareas del hogar que me piden para que no se enfaden conmigo y así no me peguen”.

Mediante las charlas individuales con las niñas, además de preguntarles su parecer de las cosas y darles la oportunidad de expresarse y de opinar, cosa que nunca nadie ha hecho, queremos conocerlas un poco más y aprovechar sus respuestas para tratar de transformar, poco a poco, sin prisa y respetando siempre la cultura y la tradición de esta sociedad, las condiciones de vida de los niños y niñas de Rimkieta.

Y aquí estamos, ya sabéis, para “perseverar más que abarcar”, sin fecha de caducidad y con energías renovadas a diario, gracias a ayudas como la de la Fundación Mujeres por África que subvenciona desde 2013 este proyecto de niñas. Lo que puedes ver a continuación en el link adjunto no es una puesta en escena…Las niñas son así de alegres a pesar de su tragedia… A pensar…

Link: La 4ª promoción de Niñas sin Escolarizar dice "¡Gracias Mujeres por África!"

08 febrero 2016

Pegar para educar

Estoy de vuelta en Rimkieta después de unas semanas en Barcelona. Vengo renovada, con mucha energía y con el convencimiento de que, después de los acontecimientos que, durante estos dos últimos años han golpeado el país (amenaza de ébola, sublevación popular con dimisión del Presidente, un año con un Gobierno de transición, intento de golpe de Estado, un ataque terrorista, un asalto a un depósito de armas, incendios…), ahora más que nunca, tenemos que seguir en Rimkieta, fieles a nuestra máxima de perseverar más que abarcar.

Limpiar la ropa y los platos, una de las responsabilidades
de un niña huérfana que vive en familia de acogida
Y es que nuestro papel aquí es el de “facilitar” el desarrollo, a largo plazo. No tenemos prisa. Y para ello hay que estar y estar muchos años, intentado hacer lo que hacemos con la perfección posible. No se trata “sólo” de proporcionar cosas materiales (comida, cuidados médicos, becas escolares, bicicletas, árboles, etc.). También intentamos generar cambio en esta sociedad respetando siempre las tradiciones y la cultura.

Acontecimientos diarios me recuerdan todo lo que esta sociedad tiene todavía por andar.
 

Otra de las responsabilidades: cuidar,
desde muy pequeñas, de bebés
Uno de ellos, es el caso de K. Sadia, una de las niñas del proyecto de “Formación de niñas sin escolarizar”. Es una de esas niñas que no tienen fecha de nacimiento. Saben el año, 2006, pero no el día ni el mes… A Sadia la abandonó su madre a los 4 años y el padre se fue a vivir a Costa de Marfil, quedando a cargo de su abuela, viuda. Al ser una niña de “acogida”, aunque sea en casa de un familiar, Sadia desde pequeña se tuvo que encargar de todas las tareas del hogar, hasta que entró en el proyecto de la FAR. Igual de importante es escolarizar a las niñas del proyecto como llevar a cabo la sensibilización con las familias de acogida para que las liberen de sus obligaciones en casa de modo que puedan estudiar y jugar como corresponde a las niñas de esas edades.

Un día Sadia vino a clase con un corte en la mejilla. Le preguntamos cómo se lo había hecho. Su abuela le había golpeado con el cable del cargador de un móvil… Convocamos a la abuela para que nos diera su versión de los hechos y nos confirmó que efectivamente, así había sido. La causa: Sadia había pedido permiso para ir a jugar con sus amigas, pero la abuela no le había dejado, pues debía quedarse a limpiar la ropa. Se enzarzaron en una discusión y la abuela acabó golpeándola con el cargador. La abuela nos mostró su arrepentimiento y prometió no volver a hacerlo. Pero pegar a los niños, y cuando digo pegar no me refiero a un “cachetillo” sino a pegar de verdad, a humillar, está a la orden del día aquí. No sólo en casa, si no también, y en mayor medida, en los colegios. Cada año tenemos casos de niños y niñas de los proyectos que han querido abandonar el colegio por constantes palizas de los profesores, o que han abandonado sus casas, sobre todo los chicos, por el mismo motivo. La violencia sólo genera miedo en un niño y no puede ser un método de disciplina pues no le ayuda a reflexionar y a saber qué es lo que no ha hecho bien.

Una "chicotte"
Pegar a los niños es tan corriente aquí que una de las profesoras que tuvimos en los inicios del proyecto de niñas sin escolarizar, el primer día de clase trajo entre su material una “chicotte” de caucho (https://fr.wikipedia.org/wiki/Chicotte), a la vista, sin esconderla, con toda la naturalidad, entre los bolis, los libros de texto y las libretas… No sé muy bien por qué… pero aquí la tengo, en un cajón del despacho. Quizás porque cada vez que lo abro, me sirve de recordatorio de la gran distancia que tenemos todavía que recorrer y lo importante que es “permanecer más que abarcar”, porque para enseñarles a pescar no sólo basta con darles la caña, si no que hay que pescar juntos muchos años. Y en ello estamos, gracias a todos los que nos soportáis con vuestra ayuda económica vuestro apoyo espiritual y vuestras muestras de cariño.

17 diciembre 2015

Nuevo Presidente en Burkina Faso

Esperando para votar. Foto: Olympia de Marismón
El domingo 29 de noviembre 3.309.988 burkinabé eligieron a su nuevo Presidente: Roch Marc Christian Kaboré, del MPP (Mouvement du Peuple pour le Progrès). Pero no ha sido hasta el martes 15 de diciembre, dos semanas después, cuando el Consejo Constitucional ha procedido, por fin, a la proclamación de resultados.

Algo más de un año después de la salida del poder del antiguo Presidente Blaise Compaoré, los burkinabé, bajo la atenta mirada de 17.000 observadores nacionales e internacionales, han elegido, entre 14 candidatos, a nuevo Jefe de Estado, y entre algo más de 3.000 candidatos, a sus 127 Diputados.

En una población de 18,5 millones de personas, había un total de 5.517.015 inscritos para votar, de los cuales ejercieron su derecho 3.308.988, con 191.293 votos nulos. Una tasa de participación del 60%.

El recién elegido Presidente celebra la victoria con su mujer
y su equipo, entre ellos, el Larlé Naaba
Los resultados salieron con cuenta gotas durante las 48h siguientes a las elecciones, pero desde el primer momento, Roch Marc Christian Kaboré despuntaba como ganador. El 1 de diciembre, pasadas las 00h, Maitre Barthélémy Kére, el Presidente de la CENI (la Comisión Electoral Nacional Independiente) que ha hecho un gran trabajo para asegurar el buen desarrollo de las elecciones, declaraba la victoria provisional de Roch en la primera vuelta con un 53,49% de los votos.

Hombre con larga trayectoria política en el partido de Blaise Compaoré, el CDP (Congrès pour la Démocratie et le Progres), Roch Kaboré presenta su dimisión del partido en 2014 junto a otros 74 miembros, por su desacuerdo con la pretendida modificación del artículo 37 de la Constitución que anunció Blaise, modificación que le permitiría presentarse una vez más a las elecciones. Juntos, los ex militantes del CDP, crean el MPP, con Roch Kaboré a la cabeza del partido.

Cartel de campaña de Zéphirin Diabré.
Foto: Raphael Fournier/Divergence
En los resultados de las elecciones, justo por detrás, M. Zéphirin Diabré, candidato de UPC (Union pour le Progrès et le Changement), eterno rival en la oposición de Blaise, con un 29,65%.

Algunos problemas como la ausencia de boletines para votar o la apertura tardía de los colegios de elección no podían faltar, pero en general, las elecciones se llevaron a cabo en absoluta paz y armonía democrática, algo que es una novedad en nuestra querida Burkina.

Una vez hecha la proclamación definitiva de los resultados, la investidura del Presidente Roch Kaboré está prevista para el 29 de diciembre. Después del año que el país ha atravesado, ¡no se me ocurre mejor manera de acabar el año!

Ya me conocéis, no puedo evitar tener gran confianza en la Providencia y en que todo cambio es siempre para bien, por lo que estoy convencida de que 2016 será un año de estabilidad y paz, que traerá los primeros brotes de mejoras en las condiciones de vida de este, mi querido pueblo.

24 noviembre 2015

Después del golpe de Estado, ¡la vida sigue en Rimkieta!

¡Las tres semanas de parón del país a causa del golpe de Estado no han impedido que el curso 2015-2016 de los proyectos en Rimkieta haya despegado con éxito!

Este año, además de la maternelle, la alfabetización de madres, las becas escolares, la reinserción de niños de la calle y la formación de niñas sin escolarizar, un nuevo proyecto dentro del ámbito de la formación se ha puesto en marcha: las becas universitarias.

¡Pero vayamos por partes!

Niños de P4 de la maternelle
La maternelle, con sus 300 niños, un año más, pasadas las primeras semanas de llanto y desazón de los 100 niños nuevos de P3, ya está a pleno rendimiento. Desde mi despacho tengo el privilegio de oír a las profesoras enseñar a los más pequeños a decir sus primeras palabras en francés, sus primeras sumas y restas y hasta las primeras recitaciones y canciones. Los jueves por la tarde, además, las madres de los niños vienen entusiasmadas a su curso de alfabetización. Esa tarde de la semana es muy especial para la mujeres porque la dedican a ellas mismas, un rato para compartir los avatares del día a día y aprender además a leer, escribir, sumar y restar y cómo mejorar la nutrición y sanidad propia y de la familia. 
  


Las nuevas niñas de la cuarta promoción
Las niñas del proyecto de formación de niñas sin escolarizar son 80 este año, 60 de las tres primeras promociones que han sido escolarizadas y 20 niñas nuevas de la cuarta promoción, que pasarán este primer año con nosotros en la FAR. A lo largo del curso observaremos ese extraordinario cambio en las niñas de la nueva promoción que van a pasar de no saber qué les gusta, porque nunca nadie les ha preguntado su opinión sobre nada, a poder preferir un color sobre otro, discernir diferentes gustos en la comida y expresar sus alegrías, miedos y temores. 

Reunión informativa de inicio de curso con los padres
de los niños del proyecto de
"Formación y reinserción de niños de la calle"

¿Qué decir de los niños de la calle? ¡Este año ya hemos alcanzado los 100 niños! Además de Abdoulaye que repite curso con nosotros en la FAR junto a los 15 niños nuevos de la 8ª promoción, hemos escolarizado a 65 niños, 18 reciben formación en diferentes talleres de soldador, mecánico, sastre, etc. y hay un niño está ingresado en un centro especial de formación de niños sin escolarizar. Este es, sin duda alguna, el proyecto más laborioso de todos porque se trata de niños cuyas estructuras básicas familiares son muy frágiles lo que les lleva constantemente a buscar una salida en la calle. ¡Y ahí es donde estamos nosotros, intentando ayudarles para que encuentren esa salida en el colegio o en el taller de formación!

Mujeres esperando para solicitar una beca escolar
Y por último, pero no por ello menos importantes, las becas escolares, que siguen siendo un “servicio” básico que ofrece la FAR, muy necesario para el barrio. Cada año la misma estampa de madres que prácticamente duermen en la puerta de la FAR para solicitar una beca para sus hijos. Este año son ya 477 niños becados de las familias más necesitadas de Rimkieta y Zongo.

Y como os contaba, la novedad de este año son las becas universitarias, proyecto nuevo de la FAR, que da continuidad a las becas escolares. La primera beca ( “perdónenme ustedes…”,  pero… ¡mujer tenía que ser!) ha sido para Balguissa, que ya ha iniciado sus estudios de Ingeniero Agrónomo en el ISSTA (Instituto Superior de Ciencias y Tecnología Agrícolas). De 9 alumnos que el año pasado terminaron sus estudios escolares, de los cuales 5 eran chicos y 4 chicas, sólo 2 aprobaron el examen de BAC que da acceso a la universidad. El otro candidato, Ismael, es un chico que tiene problemas serios de audición y a quien la FAR, antes de dar el paso a la universidad, está ayudando para ver si se le puede facilitar alguna mejora en su problema de audición, de modo que pueda afrontar los estudios universitarios en mejores condiciones.

Detrás de cada nuevo proyecto que la FAR emprende, hay un serio estudio de viabilidad del proyecto, y el de las becas universitarias no ha sido menos. De acuerdo con nuestra máxima de “perseverar más que abarcar” debemos de ser muy cautelosos en cada paso nuevo que damos. Tenemos mucha ilusión puesta en este nuevo proyecto porque estamos convencidos de que el verdadero cambio pasa por la formación de la juventud. No es una frase hecha, es una realidad, y gracias a la ayuda de tantos padrinos de la Fundación, podemos estar, aquí en Rimkieta, desde la maternelle, pasando por los colegios, ¡hasta la universidad!


08 octubre 2015

Crónica de un golpe de Estado

Tras nueve meses en España y tan solo unas horas después de mi vuelta a casa, mi país de acogida me recibe con un golpe de Estado que ha paralizado durante unas semanas el ejemplar proceso de transición que vive Burkina.

El incidente, auténtica sublevación popular y ejemplar, de hace menos de un año, que seguro recordaréis, supuso el fin del “reinado” de Blaise Compaore (http://amigosderimkieta.blogspot.com/2014/11/seis-dias-para-un-cambio-politico.html). Aquello me pilló avisada y, por lo tanto, preparada, en la medida en la que una puede estar preparada para algo así. Éste de ahora, sin embargo, me ha cogido totalmente de sorpresa, recién llegada y con el peso de la responsabilidad de un niño de 2 meses. ¡Qué distinto se vive todo!

En realidad ya nos lo había advertido Maïtre Fulgence, nuestro abogado en Uagadugú. Lo único que podía dificultar el proceso electoral era la anulación, por parte de la Junta Electoral, de la candidatura a la Presidencia de algunos miembros del ex Gobierno de Compaore, que habían apoyado la modificación de la Constitución que le habría permitido presentarse de nuevo.

Y efectivamente, a causa dicha anulación, el RSP (Régimen de Seguridad Presidencial), con el
El RSP controlando las calles de Ouagadougou
Foto: Joe Penny/Reuters
General Dienderé, mano derecha de Compaoré, al mando, irrumpió en la reunión de Ministros del pasado miércoles 16 de septiembre secuestrando a todos los miembros del Gobierno de Transición, su Presidente, Kafando y Primer Ministro, Zida incluidos. ¡Zas! De un plumazo, así sin más, como el que mata una mosca de un manotazo, se vio truncado el futuro de todo un país. A la noticia siguieron horas de gran pena, incertidumbre e inquietud con las que nos fuimos a dormir, por no nombrar la “musiquilla” de fondo de los tiros al aire con los que los del RSP hacían alarde de poder y dejaban claro quién tenía las armas…

Difícil resumir todo lo acontecido durante estos días. Días muy intensos, cargados de rumores y con algún momento en el que, no lo voy a negar, he llegado a pasar algo de miedo.

Anuncio en televisión de la disolución del Gobierno
de la Transición. Foto: Issouf Sanogo/AFP/Getty Iages
Barricadas en las calles contra el golpe de Estado
El jueves 17, amanecimos con el mismo sonido con el que nos fuimos a dormir de ráfagas de tiros al aire del RSP, pero esta vez con el fin de dispersar cualquier intento de manifestación por parte de la sociedad civil. A primera hora un militar del RSP, en nombre del recién fundado “Consejo Nacional de la Democracia” (…si, de la “Democracia”…), hizo una declaración para denunciar la mala gestión del Gobierno de Transición, anunciar que asumían el poder en el país, que el Presidente de la Transición había sido destituido y el Gobierno disuelto y declaró querer “poner en marcha un Gobierno de unión que no excluya a nadie en las próximas elecciones”. Et voilà, aquí está la sinrazón del golpe de Estado. En un segundo comunicado, el general Dienderé se proclamó Presidente, anunció el cierre de las fronteras aéreas y terrestres e instauró un toque de queda de 19h a 6h. La gente empezó a movilizarse y salir a la calle para protestar y poner barricadas por doquier que impidieran el paso de los del RSP. Los disparos “al aire” no cesaron en todo el día y nos fuimos a la cama con un balance oficial, que no oficioso, de 3 muertos y más de 60 heridos por balas perdidas y una llamada urgente del hospital Yalgado, el principal del país, para que fuéramos  a donar sangre. Desgraciadamente, no iba a ser posible porque, independientemente de las horas en las que había toque de queda, la consigna de nuestra Embajada y  a quien agradezco la atención recibida durante todos estos días, era clara: confinación en casa durante todo el día hasta nueva orden.

El general Gilbert Diendéré con el Presidente de Senegal, Macky Sall.
(AP Foto/Theo Renaut - Keystone)
El viernes 18 fue un día cargado de rumores, todos ellos muy alarmistas. Dienderé anunció la liberación del Presidente de la Transición, Kafando, que en realidad fue un traslado a su residencia, con arresto domiciliario. Del primer Ministro, Zida, no había más noticias, seguía secuestrado y muchos rumores temían por la suerte que hubiera podido llegarle. Más muertos y heridos, todas las calles cortadas por barricadas, quema de neumáticos y las primeras noticias de caos total para “practicar el pillaje”. A media tarde llegaron a Burkina Macky Sall, Presidente de Senegal y representante de la CEDEAO (Comunidad Económica de Estados de África del Oeste), junto a Boni Yayi, Presidente de Benin, en calidad de mediadores de la crisis. Durante todo aquel día se habían sucedido condenas del golpe de Estado  por parte de organismos internacionales y muchos países anunciaron la cancelación de las ayudas a conceder al país. Nos fuimos a la cama sin noticias de las negociaciones. El toque de queda seguía en pie.

Durante todo el sábado 19 continuaron las negociaciones. Tensa espera en casa, con muy mala conexión a
Manifestación de mujeres espátula en mano
Foto: RD
internet, única fuente de noticias, prácticamente aislados de lo que estuviera aconteciendo y con un constante goteo de rumores. Se sucedieron manifestaciones por todo el país para pedir a los militares que reaccionaran contra e
l golpe de Estado. Las mujeres salieron a la calle, como ya lo hicieron en octubre, para manifestarse con sus espátulas de cocina al aire. El jefe del Estado Mayor General de la Armada rompió su silencio, condenando el golpe de Estado y la violencia del RSP y pidiendo a la población que confiara en las fuerzas armadas nacionales, asegurando que estaban en contacto con todos los actores nacionales e internacionales de la crisis, a la búsqueda de una solución para devolver
El RSP sigue controlando las calles de Ouagadougou
Foto: AP
la paz. Las declaraciones me dieron tranquilidad. Eso de que no hubieran entrado en acción y que dejaran que las negociaciones tuvieran lugar estaba evitando un verdadero baño de sangre. A última hora del tercer día de confinamiento en casa anunciaron que las negociaciones habían sido fructíferas y la vuelta inminente a la Transición, cuyos detalles nos darían a primera hora de la mañana del domingo. El recuento provisional, hasta el momento, era de 10 muertos y más de 100 heridos. Y nos fuimos a la cama intentando no dejarnos llevar por la alegría de lo que parecía una buena noticia y encomendando que los resultados de las negociaciones fueran a gusto de todos. Pero muy desconfiados, pues se rumoreaba que Dienderé había negociado la amnistía. Y eso el pueblo no lo aceptaría.

El domingo 20 esperamos en vano durante todo el día la anunciada declaración de supuestos “buenos”
Calles cortadas quemando neumáticos
Foto: AP
resultados de las negociaciones. Pero nada. A cambio, despertamos con el rumor de que los Embajadores de Francia y EEUU, junto a varios políticos nacionales, habían sido secuestrados por el RSP en el hotel donde tenían lugar las negociaciones, que supuestamente habían terminado la noche anterior. Gracias a Dios nada más que eso, un rumor, pero el tipo de rumor que te tiene dando vueltas de un lado al otro de la casa sin saber bien qué hacer. No fue más que una hora en la que pasaron por mi cabeza un montón de posibles situaciones a venir, en caso de que el rumor fuera verdad… Rumores a parte, la situación se había vuelto a tensar en las negociaciones que continuaron todo el día. Día en el que mi mayor preocupación fue que la leche
de Wendkuni se estaba acabando. No hace falta que os diga que desde el miércoles todo, absolutamente todo, tiendas, gasolineras, mercados, bancos, panaderías, etc. estaba cerrado a cal y canto. Pero mi amiga Valea, mi “ángel de la guarda burkinabé” que tiene amigos por doquier, no paró en todo el día hasta encontrar un par de botes en la tienda de un amigo, de un amigo, de un conocido, que la abrió sólo para ella. Nos volvimos a ir a la cama sin noticias, con gran incertidumbre, aunque tranquila y confiada, no me preguntéis por qué, en el “savoir faire” de este pueblo.
Manifestación pacífica de la sociedad civil contra el
golpe de Estado. Foto: Sia Kambou/AFP

El lunes 21 el ejército entró en juego, de forma pacífica eso sí, dando un ultimátum a Dienderé para entregar las armas y rendirse. Lo que inicialmente fue un rumor de la llegada de “tanques dispuestos a entrar en combate”, en realidad no fue más que un acercamiento de unidades militares a las puertas de Ouaga, pero aún y así, ese gesto del ejército, no voy a negarlo, hizo que esa noche no durmiera tan tranquila y confiada como otras noches, y, cosa que no había hecho hasta entonces, decidí hacer una pequeña mochila con los pasaportes y las cosas indispensables de Wendkuni por si  hubiéramos tenido que salir corriendo…

El martes 22 la CEDEAO estuvo reunida todo el día debatiendo la propuesta de “salida de la crisis”, 
Unidades militares a las puertas de Ouagadougou
Foto: Sia Kambou/AFP
con la que nadie estaba de acuerdo salvo los golpistas, pues decían que contemplaba su amnistía y la posibilidad de que los candidatos vetados pudieran presentarse. Nos fuimos a dormir con el anuncio de la llegada al día siguiente de nuevos delegados de la CEDEAO para encontrar una solución, pues los actuales no conseguían un acuerdo. Y con los militares, que seguían apostados en la entrada de Ouaga, a la espera de una solución pacífica.

Y por fin llegó el miércoles 23, justo una semana después del golpe de Estado. Esa mañana, así sin más,
El Presidente de la Transición, Michel Kafando,
anunciando el fin del golpe de Estado
Foto: Lefaso.net
Kafando anunció su vuelta al poder y la restauración del Gobierno de Transición, dando por finalizado el golpe de Estado. La noticia me dejó muy desconcertada y más aún si tenemos en cuenta que, tal y como estaba
anunciado, ese día recibieron la visita de seis jefes de estado de la CEDEAO para negociar las condiciones de la retirada de Dienderé. Y fue Dienderé, en calidad no sé bien de qué, y no el recién restituido Kafando quien les recibió en el aeropuerto con todos los honores… Esa noche nos fuimos a dormir con la buena noticia de que nuestra embajada había “levantado” la recomendación de no salir de casa y que el toque de queda se reducía de de 23h a 5h.

Militares delante del campo "Naaba Kom" donde los miembros
del RSP presentaron resistencia.
Al anuncio del fin del golpe de Estado del miércoles 23 siguió una semana en la que se respiraba un ambiente muy frágil y durante la cual se procedió al desarme del RSP. Hubo algún que otro momento de intranquilidad en que volvió la consigna de permanecer en casa, ya que algunos miembros del RSP presentaron resistencia y el ejército tuvo que atacar un campamento con “armas pesadas” que resonaron fuertemente en casa... Pero una vez acabado el desarme y una vez que Dienderé se entregó a la justicia, después de pasar 24h refugiado en la Nunciatura, podría decirse que hemos vuelto a la normalidad.

Teníamos muchísimas esperanzas y ferviente deseo de que, por una vez, se diera un proceso
La fuerza, entereza, serenidad y confianza en la Providencia del
pueblo burkinabé, sus mejores armas.
realmente democrático en un país africano. Con el golpe de Estado parecía que no iba a poder ser. Y si bien es verdad que, a día de hoy y hasta que las elecciones no tengan lugar, cualquier cosa todavía puede pasar, también es verdad que esta nueva crisis y la manera en que la han gestionado, ha aumentado en mí la gran fe, confianza y amor que tengo por este pueblo. Un pueblo capaz de superar las grandes crisis; pero lo que es más importante, sobre todo las pequeñas dificultades de cada día, que son muchas y muy complicadas, con una gran sonrisa, entereza, serenidad y confianza en la Providencia que, al fin y al cabo, ¡son las mejores armas!