03 julio 2018

Embarazo a los 16 años…


Llevo toda la mañana sentada en el despacho encomendando al ángel de la guarda de “AK”, para que la cuide hoy, con especial cariño y atención, y diciéndome a mí misma “una niña de 16 años no debería estar dando a luz en estos momentos, en ningún caso, pero menos aún en las circunstancias en que este tipo de cosas ocurren aquí…” 

Sala de parto en Burkina Faso
Y es que, por mucho que lo intento, esta mañana me está costando concentrarme… La cabeza se me va a las mesas de parto de las maternidades de aquí, tablas de cemento cubierto de baldosas, rígidas y frías, en una de las cuales, en estos momentos, una de las niñas del proyecto de formación de niñas sin escolarizar de la FAR está dando a luz…

Aún y siendo una “privilegiada”, porque cuenta con todo nuestro cariño, apoyo, ayuda y soporte, aquí las cosas son como son, y está dando a luz “a pelo”… sin anestesia… con 16 años, esa edad a caballo entre la niñez y la adolescencia…

Me consuela que Rosalie, la encargada del proyecto, está con ella, no la va a dejar sola, y le está dando el cariño y comprensión que necesita en este momento. Es ella la que le acompaña en el paritorio, porque su madre, eso de dar cariño y comprensión, no sabe hacerlo… Aquí, la cultura de mostrar el “afecto”, no está muy presente en las relaciones madres/padres e hijos…

Me consuela también que “AK” sabe lo que le está pasando, porque le hemos preparado, se lo hemos explicado, y dentro de lo doloroso que va a ser, por lo menos, nada le va a “pillar por sorpresa”. Esto aquí es un lujo… En cualquier otro caso, sin el apoyo de una “FAR” detrás de este tipo de embarazos precoces inesperados, que son lamentablemente muy comunes aquí, las contracciones pueden llegar sin que la niña sepa ni siquiera que está embarazada, y sin saber qué es lo que le va a pasar durante el parto…

Una partera ausculta una joven de 17 años en las primeras
horas del inicio del parto. Foto: A. Kari
Nosotros no supimos de su embarazo, ni ella misma, hasta finales del séptimo mes. En una de nuestras visitas de control a las niñas escolarizadas del proyecto, (“AK” cursa 5º de primaria), vimos que tenía los tobillos hinchados… No había ninguna otra señal de embarazo… Y es que la “maquinaria” del cerebro es tan asombrosa, que es capaz de ordenar al cuerpo que “oculte” los síntomas, hasta que la niña lo supo, y lo aceptó, momento en que su barriga, una barriga de casi 8 meses, se relajó y salió así, sin más, de la noche a la mañana.

La tradición juega aquí un papel muy importante. En cuanto se confirmó el embarazo, y antes incluso de anunciárselo a su padre, tuvimos que buscar una casa de acogida para  “AK”. En la etnia de su familia, el hecho de que una hija tenga un embarazo precoz, inesperado y sin estar casada, pone en riesgo la vida del padre de AK, y la única manera de evitar que éste muera, es expulsar a la hija de la casa familiar, sin dejar ni rastro de ella, antes de comunicarle al padre la noticia del embarazo de su hija.

Además, la sociedad también tiene algo que decir en estos casos, y exige que la familia del padre del bebé se haga cargo de ella. Normalmente, “AK”, una vez expulsada de su familia, se hubiera instalado en casa del padre de la criatura, y quedado a cargo de ellos.

Así que el panorama en estos casos es el siguiente: te dejan embarazada (la mayoría de las veces no es consentido…); te expulsan de casa; tienes que trasladarte a vivir con la familia del chico que te ha dejado embarazada, personas a  quienes no conoces de nada; y no puedes volver a tu casa, hasta que no hayas dado a luz, y tu familia haya hecho los sacrificios pertinentes para romper el maleficio de tu embarazo sobre tu padre… 

La “suerte” que ha tenido “AK” es que el chico que la dejó embarazada, un joven de 20 años, un par de meses más tarde dejó embarazada a otra chica, y esta chica ya se había trasladado a vivir con él, por lo que “AK” ha podido evitar su destino al “matrimonio forzado” con este joven, y tiene así la posibilidad de ser una “madre soltera”, dueña de su vida.

En Burkina existe una gran ignorancia y falta total de información en educación sexual. “AK” nos ha repetido sin cesar que ella no sabía que con lo que hizo se podía quedar embarazada… y yo la creo... Es un tema tabú que aquí no se trata ni en el colegio, y mucho menos en familia… Y la llegada, con muchísima fuerza, hace unos años, de las nuevas tecnologías, sin ningún tipo de control ni restricción, está haciendo que los jóvenes, que no están preparados para gestionar la información, tengan acceso a ella de forma “negativa” y sin vigilancia…

¡La vida sigue con un nuevo miembro en la gran familia de la FAR!
Así que, como no hay “mal” que por bien no venga, gracias al caso de “AK” hemos tenido conocimiento de una realidad que desconocíamos, y hemos empezado unas charlas de educación sexual con los padres y los niños y niñas de los proyectos que, contrariamente a nuestras expectativas de falta de interés, están siendo un gran éxito de participación de todos ellos.

Termino este post, cuya extensión ruego me disculpéis pues ha quedado más largo de lo que quería, con el anuncio de la llegada a este mundo de un precioso bebé de 2kg800gr, y con la paz que me ha transmitido ver que “AK” vuelve a sonreír, cosa que no hacía desde que supo de su embarazo. ¡La vida sigue con un nuevo miembro en la gran familia de la FAR!

15 comentarios:

Elena Barraquer dijo...

Cuantas cosas quedan por hacer en Africa! Enhorabuena Maria por tu dedicación. Un abrazo enorme, Elena

Carole dijo...

Maria, un relato conmovedor, unas tradiciones terribles. Le deseo lo mejor a esta niña. Un abrazo.

Cristina Vilà García dijo...

Duro y maravilloso final... enhorabuena a la reciente mamá y a vosotros por todo lo que hacéis. Un fuerte abrazo

bel dijo...

Hola María.
Ésto también pasa aquí y aunque la situación no es exactamente la misma, las chicas a las que ayudamos en AFADONA también pasan unas penurias tremendas, y encima las miran mal porque no han abortado, y, tristemente, los médicos los primeros. pero la lucha vale la pena, las chicas que han optado por tener el bebé salen adelante, luchan por ello, las otras entran en crisis y depresiones. Y su vida sigue siendo un desastre.
Gran trabajo, AK será una mamá/niña, pero con vuestra ayuda será una gran mujer.
Seguid así

Javier Gete dijo...

María, buen Trabajo! Excelente formación integral. Y la madre-adolescente volvió a sonreir. Felicidades a todos. Un abrazo, Javier

Adolfo Mauri Montero dijo...

María, Impresionante post. Qué afortunada “Ak” de contar con la FAR . Este caso en circunstancias complicadas pero toda vida nueva es una buena noticia. Madre e hija tendrán un futuro digno gracias a vosotr@s. Sois un gran ejemplo a seguir y van....... incontables. Un fuerte abrazo.

Jordi Faus dijo...

Wow ... y todo esto a pocas horas de avión de Barcelona, casi en la misma franja horaria, y nosotros quejándonos de tonterías varias. En fin, gracias por el Post, felicidades por la labor que hacéis, y a seguir pedaleando!!

Julyred dijo...

BRAVO!!! Relato conmovedor María...

Qué difícil es a veces entender las diferencias culturales. Pero al final, lo que importa, es ofrecer ayuda a los que nos necesitan. No lograremos cambiar las costumbres, pero AK vivirá su maternidad de forma muy diferente.

En Barcelona colaboro con Proyecto Maternity, para evitar que las chicas aborten, y luego darles apoyo durante el embarazo, parto y post-parto (además de formación maternal y humana).
Son situaciones diferentes con un mismo problema.
Todo esto me hace pensar en lo afortunada que soy por la vida que tengo y por la formación recibida de mis padres, lo que me lleva a dar a los demás lo que yo he recibido antes.

PD: yo me quedé embarazada siendo soltera, y doy gracias a Dios y a mis padres de que no me echaran de casa!!

Manuel Balseiro González dijo...

¡Bravo, María! Una vez más a tí y a todos los miembros de la FAR. Y mi enhorabuena porque, aún bajo esas tan difíciles circunstancias, todos vosotros sois capaces de enriquecer este mundo con el alumbramiento de una nueva persona ¡Que Dios os bendiga, a la jovencísima madre, ya todos vosotros.
Abrazos.

Unknown dijo...

Un abrazo a Ak y un besito al peque. Que Dios les proteja ayudados por María. Miriam

Unknown dijo...

Un abrazo a Ak y un besito al peque. Que Dios les proteja ayudados por María. Miriam

Anónimo dijo...

Enhorabuena a la nueva mamá y a su bebé. Les deseo un buen futuro.
Muchos ánimos por esta labor que estáis haciendo y mucha fuerza pues, está claro, queda mucho por hacer. Vicky

Unknown dijo...

Lo oímos muchas veces en las noticias y pasamos muy de "puntillas" por esta realidad...narrada de tu mano parece que nos atraviesa un poquito mas el subconsciente... ojalá nos haga entender que todo lo que hagamos es poco para seguir a tu lado y al lado de FAR.. un abrazo Mary y espero veros muy pronto.

Pilar Boixadra Cuantijoch dijo...

Buen trabajo querida María,
Y Cuanto trabajo queda por hacer, y que maravilla lo que FAR hace por las mujeres y niñas. Me encanta como entiendes a la gente de Burkina y ayudas sin juzgar.
Un abrazo muy fuerte y mucha fuerza,
Pilar

Unknown dijo...

Maria es grande lo que haceis! Animos!! Felicidades a Ak, espero se encuentre bien! Bss