18 septiembre 2018

Cuando no se tiene ni para jabón…


Uno de mis primeros “bocados de realidad” de lo que significa no tener cubierta ninguna necesidad básica, y tener que sobrevivir día a día, economía de subsistencia que llaman, fue la visita a un enfermo en el hospital público de Ouaga.

Pasillo del hospital Charles de Gaulle. Foto: NetAfrique.net
Difícil describir las instalaciones, que no conocen lo que es un mantenimiento mínimo, que se inundan, literalmente, en época de lluvias, y cuyo sofocante calor durante el resto del año es insoportable. Difícil imaginar los olores. Difícil imaginar la falta de higiene. Difícil imaginar la falta de “pudor”, con enfermos tirados por los pasillos sobre esterillas. Difícil entender las enormes carencias de recursos humanos y materiales.

Así que me alegré muchísimo cuando los delegados del personal de la FAR me comunicaron lo que habían decidido hacer este año con la recaudación de la caja de solidaridad, a través de la cual promovemos en nuestros empleados el auténtico sentido de “dar sin esperar nada a cambio”. Porque hay pocas prácticas como ésta, que nos llenan de felicidad de la de verdad. Y porque aquí es algo contracultural, donde, normalmente, cuando se aporta algo, es esperando que, en justa correspondencia, te devuelvan lo aportado cuando toque…

Prometo un post especial para explicaros los entresijos de la sanidad en Burkina. Pero hoy quiero compartir con vosotros el relato de Jacques, responsable del proyecto de “Formación y reinserción de niños de la calle” y primer titular de los delegados de personal, sobre la visita del personal de la FAR a la pediatría “Charles de Gaulle” y el CMI “Paul VI” para hacer entrega de la recaudación de la caja de solidaridad, en forma de donativo de jabón para todos los enfermos. Aquí lo tenéis:

Entrega de jabones del personal de la FAR a enfermos del CMI "Paul VI"
“La caja de solidaridad es una preciosa iniciativa de nuestro Presidente que nos inspira y nos anima a dar, sin esperar nada a cambio; práctica poco habitual… Siguiendo el ejemplo de los Patronos y donantes de la FAR, gracias a los cuales son posibles los proyectos en Rimkieta, el personal de la FAR, cada uno en la medida de sus posibilidades, dona de modo voluntario y anónimo, una cantidad mensual a la caja de solidaridad. La recaudación anual la destinamos a diferentes proyectos sociales que decidimos mediante votación de todo el personal. Este año, para las 75.500Fcaf (115€) recaudadas, salió ganadora una propuesta de donación de jabón a los enfermos, en concreto a la pediatría Charles de Gaulle y al Centro Médico Paul VI”.

El encargado de comunicación de la pediatría nos explicó que “es un establecimiento público de salud de tercer nivel… (lo que quiere decir que es considerado “Hospital”, de los cuales sólo hay 3 en todo el país),…creado en 2001, dedicado exclusivamente a niños de 0 a 14 años, y el único hospital en todo el país de cirugía pediátrica”. El encargado destacó que “los pacientes llegan al hospital derivados de centros de salud, donde ya se han tenido que gastar el poco dinero que tienen en primera atención y diagnóstico, y llegan muy necesitados de todo, por lo que acciones como la vuestra es muy bienvenida”.

El director del centro médico Paul VI, el abad Jean Douamba, nos explicó que “es un Centro de Salud público, con recursos de cirugía, creado en 1985 gracias a una congregación religiosa italiana, respondiendo a una llamada de la Iglesia Universal. El Papa Paulo VI organizó una colecta para contribuir a la realización del proyecto del Cardenal Paul Zoungrana, Arzobispo de Ouagadougou en su momento”. Es uno de los únicos centros médicos de todo el país con bloque operatorio (sólo hay 5). El director nos agradeció la visita que “ayudará a aliviar la carga de los enfermos que no tienen dinero ni para pagarse las medicinas, por no hablar ni siquiera de poder comprarse un jabón para la necesaria higiene personal y la limpieza de la ropa…

Una delegación de la FAR, con 3 médicos de la pediatría Charles de Gaulle y
la representante de la célula social y el encargado de comunicación del hospital.  
La visita y entrega de jabón ha sido una experiencia muy enriquecedora para todos nosotros. El haber conseguido arrancar sonrisas, tan sólo a causa de la entrega de jabón, de los 140 enfermos visitados, donde había tristeza a nuestra llegada, nos ha llenado de satisfacción.  Los responsables de ambos centros nos han invitado a volver, aunque sea sólo para visitar a enfermos y reconfortarles, sin necesidad de traer nada. Con esta visita hemos sentido los beneficios de entregar sin esperar nada a cambio, que con permanente insistencia nos transmite nuestro Presidente.

Termino transmitiéndoos las bendiciones y agradecimientos recibidos de todos los visitados para la FAR, para los donantes y para nosotros los trabajadores.

Long vie à la FAR et à tous ceux qui la font possible !


9 comentarios:

Anónimo dijo...

Acordémonos de esta crónica cuando queramos quejarnos de algo, de alguna carencia, de algún servicio...
Un abrazo

Anónimo dijo...

Como siempre un relato conmovedor. Bravo por vuestro trabajo.

Manuel Balseiro González dijo...

Es realmente admirable lo que estáis haciendo. Mantened el ánimo fuerte, y que Dios NS bendiga vuestro esfuerzo y a todos cuantos se benefician de él.
Abrazos.

Anónimo dijo...

Labor allí no solo material, que falta hace. También de acercamiento a los valores occidentales basados en el cristianismo. Bien!

David dijo...

Muy bien Maria!! ánimo y a seguir!!

rodolfo fuhrmann dijo...

Relato interesantisimo que nos ayuda a conocer mejor una realidad...Bravo !! Gracias por vuestro esfuerzo

ana de miguel ruiz dijo...

María sigue adelante. Gracias por tu dedicación y por compartirla para que no nos relaje os. Un beso

Unknown dijo...

María,

es revelador que os hayan pedido que volváis al hospital aunque solo sea para visitar a los enfermos, es decir, ya sin llevarles nada. Eso significa la necesidad que todo ser humano tiene de sentirse estimado.

Felicidades a los trabajadores de la FAR que con sus donaciones lo han hecho posible.

Anónimo dijo...

Que labor tan maravillosa estás haciendo: FELICIDADES MARÍA.
Ojala nosotros aprendamos a valorar también lo que tenemos...
Muchos ánimos y fuerza para seguir