28 noviembre 2018

¡Y Adelphe vuelve a caminar!

Cuando digo que Burkina me roba la energía a diario, pero me la devuelve por duplicado, es por casos como el de Aline, que compartí con vosotros el mes pasado, una de las vivencias más desoladoras que he vivido. Pero gracias a Dios, también hay casos como el de Adelphe, que después de sufrir quemaduras de tercer grado en ambas piernas, ¡hoy vuelve caminar!

Un rincón de Zongo
Adelphe es la mayor de una familia de 3 hijos, que quedaron huérfanos de padre, por una “courte maladie” (enfermedad corta), que es el “diagnóstico” que dan aquí cuando no se sabe por qué alguien muere repentinamente…. Viven en Zongo, barrio contiguo a Rimkieta que no está parcelado, en una casa de una sola estancia, de adobe, sin agua ni electricidad. La madre trabaja limpiando casas y tejiendo. Como suele ocurrir en estos casos, al fallecer el padre, la familia política cortó toda relación con ella. Y su familia directa vive lejos, por lo que no puede contar con ellos. 

Adelphe, antes de ser operada, con su madre
Lo que sabemos de Adelphe es que cuando tenía 8 años se desmayó, permaneció en coma durante unos días, y despertó con una serie de daños cerebrales y epilepsia. Dos años más tarde, Adelphe, que pasaba el tiempo mendigando por las calles, formó parte del proceso de selección de las niñas del proyecto de “Formación de Niñas sin Escolarizar”. Tras dos semanas de prueba, comprobamos que tenía una enorme falta de capacidad de concentración y atención, y de poder estar sentada quieta más de 2 minutos seguidos. No se adaptaba a la clase, no estaba tranquila. Decidimos integrarla en el proyecto de “Asistencias sanitarias”, con el fin de intentar tener un diagnóstico más preciso del alcance de su lesión, ver sus capacidades e intentar buscar un proyecto que se adaptara a sus necesidades.

A los pocos días de su primera visita médica en Fitima, uno de los dos únicos centros de reeducación del país, Adelphe se quemó las dos piernas en un accidente doméstico, al caerse en una marmita. Adelphe permaneció hospitalizada durante dos semanas y sin haber terminado las curas, le dieron el alta para que fura a otro hospital por falta de personal médico (explicaciones de la madre que no pudimos comprobar…) La madre, sin comunicárnoslo, llevó a Adelphe al pueblo maternal, donde continuaron las curas de manera tradicional… Cuando consideraron que ya estaba “curada”, un mes durante el cual no tuvimos ninguna noticia de Adelphe o de su madre, volvieron a Zongo y vinieron a vernos a la FAR,  vimos las consecuencias de no haber terminado las curas en el hospital y de no haber realizado ninguna rehabilitación: le quedaron las dos piernas anquilosadas y retraídas, impidiéndole andar y obligándole a desplazarse arrastrándose por el suelo.

Rehabilitación con el Dr. Javier
Después de un año batallando con el hospital público para conseguir que nos programaran una operación para realizar injertos en las piernas de Adelphe e intentar conseguir que volviera a andar, se nos abrió la puerta de la maravillosa comunidad de médicos cubanos residentes en Burkina.

Conocimos al gran doctor y mejor persona Ciro Estrada, cirujano especialista en reconstrucción de quemaduras, al que le quedaba menos de un par de semanas de servicio en Burkina, pero que antes de irse se ocupó con muchísimo cariño del caso de Adelphe y nos confirmó que volvería a andar con los injertos y la rehabilitación adecuada. Antes de irse nos prometió que informaría a su sustituto, que se encargaría del caso en cuanto estuviera instalado en Burkina.

¡Y así fue! El Dr. Márquez, cirujano especialista en cirugía plástica y reconstrucción de quemaduras, profesional inconmensurable con un enorme corazón, realizó la primera intervención de injertos de la pierna derecha en abril 2017 y la de  la izquierda, en septiembre del mismo año.

¡Adelphe vuelve a andar!
Después de más de 18 perseverantes meses de rehabilitación, de la mano de los doctores Diallo y Javier, que han sido dos ángeles de la guarda para Adelphe, hace unas semanas, ¡¡Adelphe ha vuelto a andar!!

Ya sólo quedan algunas sesiones más de rehabilitación para perfeccionar la postura al caminar, y retomaremos el camino donde lo dejamos, antes de que se quemara, hace ya más de tres años, para encontrar una alternativa para intentar facilitar a Adelphe un futuro más allá de la mendicidad.

Gracias, de corazón, a los doctores Estrada, Márquez, Diallo y Javier, y a todo el personal administrativo y médico del Hospital Blaise Compaore, por su profesionalidad, atención y cariño. Y gracias también a quienes habéis hecho posible todo el gasto que ha supuesto y seguirá suponiendo este especialísimo caso.

Llena de energía, María
                                  

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias FAR

Anónimo dijo...

Sigue compartiendo estas preciosas vivencias, María, aunque lo bonito sería que no tuvieras casos como este, en el que además de escolarizar y ayudar, tienes que curar (y a qué nivel).
Un fuerte abrazo y ánimos para seguir: la fuerza de voluntad que tenéis debe tener algo de sobrehumano!
Carlos desde Barcelona

Blanca Fondevila dijo...

Gracias FAR.. no dejeis de compartir. Estas choques de realidad me ayudan a ver que es importante en la vida. Aqui estamos Maria para lo que haga falta.

Inés dijo...

Después de la desgarradora historia de Aline, creo que a todos nos ha alegrado mucho esta preciosa historia llena de lucha, generosidad y esperanza. Un abrazo y gracias!!!

Unknown dijo...

Maria que gran labor que estais haciendo!! Vosotros si que sois unos angeles!! Me alegro que Adelphe se vaya recuperando. Animos en vuestra lucha diaria.

Manuel Balseiro González dijo...

Maravilloso ejemplo de misericordia y solidaridad. Bendiciones para todos.

Unknown dijo...

Que vivencias y entrega tienes que vivir mi querida María. Todo mi cariño que estás abriendo el cielo de muchas personas.
Así es Maria! Ánimo! Besiños!
PD

Rafa de Lecea dijo...


¡Enhorabuena! Cuánto trabajo, pero cuantas alegrías de las de verdad, de las que no se pasan en un rato como los espejismos de las cosas materiales.
Un beso y que Dios os bendiga.
Rafa